Desde el pasado lunes hasta la madrugada de hoy se han llevado a cabo cinco detenciones, dos esta misma noche, por conducir bajo los efectos del alcohol en Guadalajara. Tres de los conductores ebrios ya habían sido anteriormente detenidos por la Policía Local a causa de hechos similares.

El primer incidente sucedió a las 6 de la mañana en el paseo de Fernández Ipaguirre. El conductor, un vecino de Yebes de 38 años, detenido en 2014 por delitos similares, circulaba a una velocidad elevada y sin respetar los pasos de peatones. Al realizarle las pruebas de alcoholemia, dio positivo con una tasa de 0.89 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Fue detenido por un delito contra la seguridad vial.

El viernes, en Francisco Aritio, a las 1,50 hRealizadas cinco detenciones por alcoholemia esta semana en Guadalajara oras, un vehículo realizó una maniobra de cambio de sentido antirreglamentaria. El conductor, de 51 años, dio positivo con una tasa de 0.54 miligramos de alcohol en sangre, por lo que la patrulla lo detuvo acusado de cometer un delito contra la seguridad vial.

A las 3,50 horas de la madrugada del domingo se registró la tercera detención a causa de un accidente de tráfico con resultado de daños materiales. El conductor, de 24 años y residente de la capital, dio positivo con un 0.91 miligramos de alcohol por litro de aire aspirado. En diciembre de 2012, este automovilista estuvo detenido por un delito similar.

Hoy lunes, A las 2,37 horas, un vehículo circulaba de forma anómala por la Cuesta del Matadero, estando a punto de colisionar contra los vehículos estacionados en dicha vía. El conductor, de 32 años y vecino de Chiloeches, se negó a realizar las pruebas. La patrulla efectuó la detención por atentar contra la seguridad vial, conducir bajos los efectos del alcohol y negarse a realizar las pruebas pertinentes.

La última detención se realizó a las 5 horas de hoy en la avenida de Barcelona. Los agentes detuvieron a un vehículo que circulaba entre medias de los peatones sin las debidas precauciones. Una vez parado, el conductor, de 41 años y vecino de la ciudad, mostraba síntomas de intoxicación etílica, por lo que tuvo que realizar las pruebas. Dio un resultado positivo de 0.79 miligramos de alcohol por litro de aire aspirado. Fue detenido como autor de un delito contra la seguridad vial, del cual también había sido arrestado en mayo de este año.