La Confederación de Empresarios de Cuenca (CEOE CEPYME Cuenca) ha lanzado una advertencia sobre el futuro económico de la provincia si se mantiene la actual escalada fiscal para sostener el sistema de pensiones. La patronal señala que este incremento continuado de las obligaciones empresariales puede volverse en contra del propio sistema, debilitando la base que lo financia. Según los representantes del tejido productivo local, concentrar el esfuerzo recaudatorio en las empresas asfixia su viabilidad.

La organización pide abrir un debate serio, transparente y técnicamente fundamentado, ya que la actual dinámica de máximos históricos en presión fiscal genera efectos económicos adversos. Entre estas consecuencias directas para la economía conquense, la patronal destaca la ralentización del crecimiento, la contención de los salarios y la desincentivación para atraer nuevas inversiones.
Para CEOE CEPYME Cuenca, el mantenimiento del sistema público debe ser un esfuerzo compartido por toda la sociedad y no recaer de manera desproporcionada sobre el sector privado. En este sentido, señalan tres medidas concretas que ya están teniendo un efecto contraproducente para los negocios:
El incremento progresivo del límite máximo de las bases de cotización.
La aplicación de la cuota adicional de solidaridad.
El despliegue del Mecanismo de Equidad Intergeneracional.
Evolución de la presión fiscal
Esta nueva alerta se suma a la línea de avisos que la patronal conquense ha ido emitiendo a lo largo del último año, documentada en los archivos de Liberal de Castilla. Durante los últimos ejercicios, CEOE CEPYME Cuenca ha denunciado de forma reiterada cómo el aumento de los costes laborales y las cotizaciones sociales están lastrando la competitividad de las pequeñas y medianas empresas de la provincia.
La queja actual sobre el impacto de estas reformas representa la evolución de un problema estructural que los empresarios locales llevan señalando mes a mes. Lejos de ser una crítica aislada, refleja una trayectoria de preocupación donde el tejido productivo siente que asume en solitario el coste de las políticas sociales, advirtiendo sistemáticamente que este desequilibrio acabará pasando factura a la creación de empleo en los municipios conquenses.

