La abundancia relativa de tórtola registrada en los cotos de caza españoles participantes en el Observatorio Cinegético se ha duplicado en 2026 respecto a las dos temporadas anteriores (2025 y 2024), confirmando un claro incremento en el número de ejemplares detectados.
Estos resultados son de gran interés, ya que se obtienen justo cuando se cumple un año de la recuperación de la caza de la tórtola tras la moratoria a escala europea, y demuestran que es posible compatibilizar su caza sostenible y adaptativa con la recuperación de la especie.
Así, en los 820 censos realizados en 471 cuadrículas UTM 10x10km de diferentes zonas del territorio español, la tórtola alcanzó un índice kilómetro de abundancia (IKA), que registra el número de ejemplares censadas entre los kilómetros recorridos, de 6,08, frente al 2,76 y 2,52 de los años 2025 y 2024, respectivamente, registrando un aumento de más del doble.

Junto con este modelo de caza sostenible, los resultados deben analizarse teniendo en cuenta el importante trabajo de gestión desarrollado en numerosos cotos. De acuerdo con los datos disponibles de estudios realizados por Fundación Artemisan y otras entidades científicas, gran parte de los cotos de caza llevan a cabo medidas de gestión y mejora del hábitat que favorecen el aumento población de la tórtola.
La conservación de hábitats heterogéneos que combinan zonas agrícolas y forestales, así como la disponibilidad de alimento y agua, que resultan en espacios adecuados para la reproducción constituye un factor fundamental para la recuperación de la especie. Por ello, la implicación de los gestores y titulares de los cotos en la aplicación de medidas de conservación sobre el terreno representa un elemento clave para mejorar la abundancia de la tórtola.
Los datos registrados en 2026 refuerzan la importancia de combinar diferentes herramientas de gestión, integrando la conservación y mejora del hábitat con un aprovechamiento cinegético basado en criterios científicos y en el conocimiento actualizado de la evolución de las poblaciones.
El precinto digital, una herramienta esencial para la gestión
La experiencia desarrollada durante la temporada de caza de 2025 también ha puesto de manifiesto el valor de las nuevas herramientas de monitorización de capturas. La utilización del Precinto Digital de Caza, requisito imprescindible impuesto por la Unión Europea para poder volver a cazar la especie, permitió incorporar información fiable sobre las capturas realizadas, facilitando un seguimiento más preciso y en tiempo real de la actividad cinegética.
Este tipo de herramientas resulta especialmente relevante para avanzar hacia una gestión adaptativa de las especies cinegéticas y cobra una importancia aún mayor en el caso de las especies migratorias, como la tórtola europea, cuyas poblaciones requieren sistemas de seguimiento coordinados y basados en datos actualizados.
La combinación de los censos realizados por los voluntarios del Observatorio Cinegético, la gestión del hábitat desarrollada en los cotos y la monitorización de las capturas mediante herramientas digitales demuestra el potencial de un modelo de gestión en el que cazadores, gestores, científicos y administraciones van de la mano en la recuperación de la tórtola, garantizando al mismo tiempo el futuro de su caza.
Observatorio Cinegético
El Observatorio Cinegético se ha convertido en la red de monitorización de fauna silvestre cinegética más importante del país, una plataforma colaborativa entre cazadores voluntarios y científicos que permite obtener datos fiables para la correcta toma de decisiones de gestión.
Puesta en marcha por Fundación Artemisan, Bineo Consulting y la Real Federación Española de Caza, cuenta con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mutuasport y Hornady; a los que se están sumando cada día más administraciones públicas que están confiando en una herramienta que permite convertir los datos del campo en ciencia.
Cabe señalar que la información aportada por los cazadores a través del Observatorio Cinegético cuenta ya con amplio respaldo de instituciones españoles y europeas y, de hecho, en el año 2025 entró a formar parte, por primera vez, de los informes sexenales elaborados por el Gobierno de España para informar a la Unión Europea sobre el estado de las poblaciones de fauna silvestre.

