Agentes de la Policía Local de Cuenca han abierto diligencias esta misma mañana contra un conductor por un presunto delito contra la seguridad vial tras un inusual incidente en las calles de la ciudad. La intervención policial se desencadenó por una anomalía mecánica evidente: el vehículo circulaba emitiendo una cantidad de humo tan densa por el tubo de escape que llegó a obstaculizar la visión de la propia persona que iba al volante.

Ante el riesgo que esta situación suponía para la circulación, la patrulla procedió a dar el alto al turismo. Tras requerir la documentación correspondiente y realizar las comprobaciones rutinarias de identidad, los agentes constataron que el individuo al volante nunca había obtenido ningún tipo de permiso o licencia de conducción.
Conducir un vehículo a motor sin haber obtenido nunca el carnet constituye un delito tipificado que trasciende la simple infracción administrativa. Según han detallado fuentes policiales, el investigado se enfrenta a un proceso penal que contempla las siguientes posibles condenas:
Pena de prisión de 3 a 6 meses.
Multa económica de 12 a 24 meses.
Trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días.
Este suceso subraya la relevancia de la vigilancia ordinaria en el entramado urbano conquense. Revisando el archivo reciente de Liberal de Castilla, durante el último año la Policía Local ha advertido repetidamente en sus campañas sobre los peligros derivados de la falta de mantenimiento del parque móvil. Las deficiencias mecánicas graves, como la que hoy ha delatado a este conductor, suelen ser el hilo del que tiran los agentes en los controles rutinarios, derivando a menudo en la detección de delitos mayores relacionados con la falta de seguro, ausencia de ITV o, como en este caso, la carencia total de habilitación legal para conducir. Desde la jefatura insisten en la obligación de mantener los vehículos en condiciones mecánicas adecuadas y circular siempre con la documentación en regla.

