Eurocaja Rural ha celebrado esta tarde en Toledo su Asamblea General Ordinaria donde los delegados presentes en el Palacio de Congresos de la entidad financiera han ratificado por unanimidad la gestión social, las Cuentas Anuales y el Informe de Gestión del ejercicio 2025.
Con una participación que representa más del 82% del capital social (hecho que avala el éxito del modelo cooperativo altamente participativo), los delegados validaron también las líneas básicas sobre destino y aplicación del Fondo de Educación y Promoción (FEP) para 2026, así como fijaron las líneas estratégicas de la política general de la Caja, junto a otros asuntos incluidos en el orden del día.
Informe presidente: sostenibilidad, ética y transparencia como pilares estratégicos de la Caja
El presidente de Eurocaja Rural, Javier López Martín, comenzó la Asamblea con la lectura de su preceptivo informe, donde expresó su agradecimiento a los socios por la confianza y participación activa, destacando que la implicación de la base social es esencial para el buen gobierno y la sostenibilidad del proyecto cooperativo.
Durante su intervención, subrayó que la sostenibilidad, la ética y la transparencia son pilares estratégicos de la Entidad, recordando que Eurocaja Rural ha integrado históricamente estos valores en su gestión. Como ejemplo, destacó la aprobación del IV Plan de Igualdad, vigente hasta 2030, que prioriza la igualdad de oportunidades y los valores de respeto, mérito y capacidad, y la composición paritaria del Consejo Rector, que cumple con la Ley Orgánica 2/2024 de distribución equilibrada entre hombres y mujeres incluso antes de ser exigible. En materia de buen gobierno, López Martín recalcó que Eurocaja Rural obtuvo en 2025 la máxima calificación (G++) en el Certificado del Índice de Buen Gobierno Corporativo 2.0 de AENOR, convirtiéndose en la primera sociedad no cotizada en lograr este reconocimiento.
Posteriormente, resaltó el crecimiento sostenido de la Entidad -reflejado en la expansión de su red de oficinas-, el incremento del balance, la incorporación de nuevos profesionales y la positiva evolución de los resultados. A este respecto, aludió a las oficinas abiertas el pasado año o al manteniendo de oficinas en pequeñas localidades donde es, en ocasiones, la única entidad financiera física, prueba de su lucha activa contra la exclusión financiera.

Gestión responsable y modelo de cercanía que atiende y escucha
López Martín reivindicó igualmente el papel de Eurocaja Rural como motor de cohesión social y apoyo al territorio, destacando el valor intangible del reconocimiento y fidelidad de clientes, proveedores e instituciones. Asimismo, puso en valor la labor de los más de 1.400 profesionales que atienden a más de medio millón de clientes en 26 provincias y 11 comunidades autónomas, agradeció a los antecesores «por construir y consolidar este legado» y reconoció el respaldo constante y confianza del Consejo Rector para avanzar y mantener viva la esencia de la Entidad, así como el trabajo desempeñado «por nuestro director general y Comité de Dirección, por su impecable gestión y porque defiende la excelencia, la honestidad y la vocación de servicio con decisión, ideas claras y el respaldo a nuestros valores y principios».
El presidente subrayó que la actividad financiera «solo tiene sentido cuando se convierte en un apoyo real para las personas y los proyectos que impulsan su vida y trabajo», mediante un modelo basado en la cercanía, la presencia y la escucha. En este sentido, destacó la labor de la Fundación Eurocaja Rural promoviendo programas de impulso a la competitividad y el desarrollo económico y social; ayudas al ámbito rural y a los colectivos más vulnerables; o potenciando iniciativas solidarias y de sensibilización, de fomento de empleo y formación, así como las actuaciones efectuadas por el Fondo de Educación y Promoción (F.E.P.), que en 2025 alcanzó los 6,98 millones de euros en gastos e inversiones.
Para concluir, aludió a la importancia de «llamar a cada cliente por su nombre, estar cuando nos necesitan y preocuparnos por sus problemas. Esta es la base de un modelo que quiere ser útil, cercano y reconocible en cada gesto».
El director general destaca la solidez del proyecto y el crecimiento sostenible en el tiempo
El director general de Eurocaja Rural, Víctor Manuel Martín López, valoró en su intervención que los resultados reflejan un momento de extraordinaria solidez para la cooperativa de crédito, que ha logrado armonizar un crecimiento equilibrado con un firme compromiso social en todo el territorio donde opera.
Así, subrayó que los hitos alcanzados no son hechos aislados, sino el reflejo de una estrategia de largo plazo y una «actitud positiva» orientada a construir una «Catedral financiera» capaz de perdurar en el tiempo y servir a las generaciones futuras, utilizando como metáfora la construcción de la Catedral de Toledo, que este año celebra su VIII Centenario.
Tras contextualizar el entorno económico internacional de 2025, marcado por el crecimiento moderado, la elevada incertidumbre geopolítica o las persistentes tensiones comerciales, y la situación a nivel nacional (crecimiento del PIB por encima de la zona euro y evolución positiva del mercado laboral), Martín López resaltó que el ejercicio quedará marcado en la historia de la Entidad por haber superado el umbral de las 500 oficinas, cerrando el año con 506 y alcanzando las 512 en la actualidad. «Este crecimiento representa un incremento de la red del 172% en los últimos quince años, resultado de una estrategia sostenida en el tiempo, coherente con nuestra cultura corporativa y basada en un principio muy claro: crecer allí donde nuestra presencia aporta valor real».
La expansión territorial ha tenido un impacto social directo el pasado año con la llegada a seis nuevas provincias: Zaragoza, Cantabria, Sevilla, Córdoba, Cáceres y Asturias. Como eje vertebrador del modelo de banca cooperativa, destacó igualmente la lucha contra la exclusión financiera (es la única con presencia física actual en 73 localidades, garantizando servicios bancarios a más de 89.000 personas que, de otro modo, quedarían desatendidas) y cuenta con 266 oficinas en poblaciones de menos de 5.000 habitantes, atendiendo a más de 550.000 habitantes en zonas con riesgo de exclusión.
El director general también subrayó como elementos estratégicos la innovación tecnológica acometida al servicio del cliente (con un esfuerzo inversor muy significativo, con el objetivo de reforzar la seguridad, proteger los sistemas y datos y dar continuidad a las operaciones en un contexto de riesgos tecnológicos cada vez más complejos y sofisticados); el fortalecimiento de la rentabilidad recurrente (sustentado en un crecimiento equilibrado del negocio y en una adecuada generación orgánica de capital); y la mejora progresiva de la eficiencia operativa a través de una gestión rigurosa de costes, incremento de productividad y provecho de economías derivadas del crecimiento y modernización de procesos.

Balance robusto y elevada solvencia
Respecto a las principales magnitudes financieras del ejercicio, el director general detalló un balance caracterizado por la recurrencia y la estabilidad. De forma concreta, aludió al activo total de la Entidad, que supera los 11.200 millones de euros (incremento del 13,48%); la inversión crediticia que alcanza los 6.770 millones de euros, con un crecimiento anual del 18,59% «reflejando nuestra vocación de financiación de la economía real, formalizándose 24.645 nuevas operaciones por importe de 2.679 millones»; o los recursos gestionados, que alcanzan la cifra de 9.819 millones de euros (crecimiento anual del 12,45%).
Otro de los aspectos más destacables del ejercicio, recalcó Martín López, «es el relativo a la calidad del activo, pues presenta una morosidad situada en el 1,36%, muy por debajo de la media del sector, y la tasa de cobertura, superior al 141%, para hacer frente a posibles deterioros futuros». En cuanto a la cuenta de resultados, reiteró la rentabilidad recurrente y sostenible de la Caja, con un margen bruto próximo a los 261 millones de euros y un ratio de eficiencia del 43,46% y unos beneficios después de impuestos de 122 millones de euros. «La evolución del beneficio muestra una tendencia sólida: 101 millones en 2023, 116 millones en 2024 y 122 en 2025, consecuencia directa de un modelo de negocio sólido y estable. Esta evolución se apoya en tres pilares fundamentales: crecimiento orgánico del negocio, gestión prudente del riesgo y eficiencia operativa», concluyó.
Sobre la solvencia, afirmó que el ratio de capital (CET1) alcanza el 20,23%, superando ampliamente el requerimiento regulatorio del 12,57%, y sobre la liquidez argumentó que la Entidad presenta una posición holgada, «acorde con un modelo de negocio prudente y con una gestión orientada a la estabilidad a largo plazo».
El director general también trasladó el reconocimiento público a los 1.428 profesionales que forman el Grupo Eurocaja Rural, destacando la labor de plantilla y agentes financieros por su «extraordinaria capacidad de adaptación, compromiso ejemplar e identificación con los valores de la Caja», agradecimiento que hizo extensivo al Consejo Rector «por su orientación, supervisión y respaldo permanente» y a los miembros del Comité de Dirección «por su fidelidad e implicación con el proyecto».
Martín López concluyó su intervención con la perspectiva de que Eurocaja Rural continúe siendo, en el futuro, «una entidad útil, cercana y firme en sus valores».
La jornada se cierra con la tradicional Cena de Hermandad en el Hotel Beatriz de Toledo, que reúne a socios, empleados y representantes institucionales, empresariales, financieros, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, del Ejército, del ámbito jurídico, eclesiástico, cooperativo, agrario, así como a ONG’s, Denominaciones de Origen, Colegios Profesionales, Administraciones Públicas o medios de comunicación, entre otros.

