La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y/o Exclusión Social en Castilla-La Mancha (EAPN-CLM) ha reunido este jueves en Cuenca a más de cincuenta organizaciones sociales y representantes institucionales. El encuentro, celebrado en el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (MUPA) bajo el formato de ‘Desayunos en Red’, ha servido para trasladar al Gobierno regional las dificultades de las personas en situación de vulnerabilidad. La cita ha contado con la participación del vicepresidente primero de la Junta, José Luis Martínez Guijarro; el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, y las delegadas provinciales Marian López y Susana Zomeño.
La presidenta de EAPN-CLM, Mar González, ha recordado durante su intervención que el 34% de la población castellanomanchega se encuentra en riesgo de exclusión social. Ante estas cifras, las entidades han advertido que miles de familias siguen sin poder llegar a fin de mes, exigiendo que la pobreza se aborde de forma transversal y no exclusivamente desde los servicios de Bienestar Social. Las organizaciones reclaman políticas coordinadas en áreas clave como la educación, la infancia, la salud y el reto demográfico.

Por su parte, Martínez Guijarro ha coincidido en la necesidad de una respuesta integral y ha situado las políticas de vivienda en el centro del debate público, al suponer el mayor esfuerzo económico para las economías domésticas. El vicepresidente ha defendido también el mantenimiento de los planes de empleo a través de itinerarios formativos y el impulso de pequeños proyectos empresariales en los municipios rurales. Entre las conclusiones del desayuno, EAPN-CLM ha propuesto crear un espacio permanente de coordinación con la Junta y garantizar una financiación estable para el Tercer Sector.
Evolución del abordaje de la pobreza en la región
La celebración de este encuentro en Cuenca subraya la conexión directa entre la exclusión social y el reto demográfico, una de las principales batallas de la provincia. Revisando la cobertura de Liberal de Castilla durante el último año sobre las iniciativas de EAPN y las acciones de la Junta, se observa un claro cambio de paradigma en el diagnóstico de la vulnerabilidad en la comunidad autónoma. Mientras que en ejercicios anteriores el debate se centraba casi exclusivamente en paliar las cifras de desempleo, la consolidación del mercado laboral ha obligado a redirigir el foco hacia nuevas problemáticas estructurales.
Actualmente, las políticas públicas han evolucionado para enfrentarse a la pobreza laboral y la carestía del mercado inmobiliario. Este giro discursivo se enmarca en la evaluación de la II Estrategia Regional contra la Pobreza y la Desigualdad, que asume que tener un puesto de trabajo ya no garantiza esquivar la exclusión. El fortalecimiento de estos espacios de interlocución demuestra que el desarrollo rural y la cohesión territorial en provincias como Cuenca o Guadalajara pasan irremediablemente por facilitar el acceso a viviendas asequibles.

