El vicepresidente primero del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha anunciado este jueves el programa ‘Moviliza tu vivienda rural’, una iniciativa para poner en el mercado inmuebles de alquiler destinados a los nuevos residentes de los pueblos afectados por la despoblación. Durante el ‘Desayuno En Red’ organizado por EAPN, el Ejecutivo ha explicado que el primer paso ya está en marcha con la publicación de las Expresiones de Interés para que los ayuntamientos de la región se adhieran al plan. Esta necesidad de alojamiento responde a un cambio de tendencia demográfica: las zonas rurales castellanomanchegas han logrado un aumento de cerca de 4.700 habitantes.
Este crecimiento poblacional se sustenta en el impacto de las políticas activas de empleo desplegadas durante los últimos once años. Según ha detallado Martínez Guijarro, el Gobierno de Emiliano García-Page ha invertido 606 millones de euros en sucesivos planes que han dado una oportunidad laboral a más de 88.300 personas desempleadas. Estas medidas han conseguido reducir a la mitad la tasa de paro en la región, diseñándose además para que los usuarios puedan acceder posteriormente a una prestación, garantizando ingresos estables en miles de hogares castellanomanchegos.

Junto a la creación de empleo, el blindaje de los servicios públicos en el territorio ha sido el otro pilar de esta recuperación, acaparando el 70% del presupuesto autonómico. Al cumplirse cinco años de la Ley de Medidas contra la Despoblación, el Gobierno autonómico ha mejorado una veintena de consultorios, abierto 88 botiquines y más de cien escuelas infantiles, además de inaugurar cinco nuevas residencias en distintas provincias. La cohesión del territorio se ha completado con el modelo de Transporte Sensible a la Demanda, que actualmente opera cinco rutas prestando servicio a 551 núcleos de población y sumando ya 170.000 usuarios.
Evolución del reto demográfico autonómico
El archivo de Liberal de Castilla muestra cómo la estrategia autonómica frente a la despoblación ha evolucionado a medida que se alcanzaban sus primeros objetivos. Durante los últimos meses, hemos documentado la insistencia de la Junta por situar la garantía de los servicios públicos como la herramienta central de sus políticas. Hasta la fecha, las iniciativas de vivienda en el medio rural se habían centrado fundamentalmente en la mejora del parque inmobiliario existente, liderando a nivel nacional programas como el PREE 5000, con la rehabilitación de más de un millar de viviendas en municipios castellanomanchegos menores de 5.000 habitantes.
Hoy, la agenda institucional refleja un cambio de ciclo impulsado por el repunte poblacional en las comarcas rurales de toda la región. El éxito de los planes de empleo y la consolidación del transporte a demanda han generado un escenario donde el principal obstáculo para los nuevos pobladores ya no es la falta de trabajo o servicios, sino la escasez de oferta residencial de alquiler. El nuevo programa de movilización de vivienda conecta directamente con este contexto, marcando el paso de una política de resistencia frente al éxodo a una fase de asentamiento habitacional definitivo.

