La Diputación de Guadalajara ha distribuido esta mañana más de 30 toneladas de pienso para garantizar la alimentación del ganado en los municipios afectados por el incendio forestal originado en La Mierla. Esta intervención busca aliviar a los ganaderos de la comarca que llevan varios días sin poder dar de comer a sus animales debido a la cercanía de las llamas y las restricciones de movilidad. Para garantizar que los camiones lleguen a su destino, la Institución Provincial ha tramitado un contrato de emergencia con dos proveedores y ha diseñado rutas de reparto seguras en coordinación directa con el Puesto de Mando Avanzado (PMA).

El operativo logístico atiende a las localidades afectadas a través de dos envíos paralelos. El primer bloque, gestionado junto a la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG), consta de 21.000 kilos que nutrirán a 3.523 cabezas (vacas y cabras) de 13 explotaciones situadas en Gascueña de Bornova, Zarzuela de Jadraque, Villares de Jadraque, Bustares, La Bodera, El Ordial, Arroyo de Fraguas, La Nava, Prádena de Atienza y Aldeanueva de Atienza. El segundo proveedor, El Arca de Noé, se encarga de entregar 10.000 kilos de alimento para 1.500 ovejas y cabras en Hiendelaencina y Villares de Jadraque. Para centralizar las necesidades, se ha habilitado el número de teléfono 681 01 29 57 destinado a resolver las nuevas incidencias de los ganaderos locales.
Hemeroteca
El actual despliegue de recursos se enmarca dentro de la gestión de un fuego crítico que ya ha arrasado más de 26.000 hectáreas en el corazón ganadero de la provincia. La colaboración entre la administración pública y las organizaciones agrarias para blindar este territorio cuenta con precedentes recientes. En julio de 2025, la propia Diputación se apoyó en APAG para lanzar un paquete de rescate institucional en la Sierra Norte, dotando con casi 500.000 euros unas líneas de subvención para compensar el lucro cesante y financiar sistemas de vallado virtual ante el incremento de los ataques de lobo.
Cierre
La movilización de este convoy de emergencia refleja cómo las amenazas para el sector primario guadalajareño mutan y exigen una respuesta institucional cada vez más ágil. Si hace apenas un año la prioridad de estos mismos ganaderos de la Sierra Norte era la protección de sus explotaciones frente a la fauna silvestre mediante tecnología, hoy el desafío es la pura supervivencia ante la catástrofe climática. La entrega de este pienso garantiza la viabilidad inmediata de las ganaderías, aportando certidumbre y evitando un colapso económico irreversible en los municipios afectados por el fuego.
