La Diputación de Cuenca ha movilizado a sus efectivos del Servicio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios para colaborar en las labores de control del incendio forestal que afecta a la provincia de Guadalajara. El operativo, coordinado bajo el Plan INFOCAM del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha desplazado al terreno a seis bomberos conquenses que ya se encuentran trabajando de forma directa en las zonas de Prádena de Atienza y Cañamares.

La misión principal de este contingente es actuar como escudo para los bienes de la zona, centrando sus esfuerzos en la defensa de los núcleos de población, la protección de las infraestructuras básicas y la salvaguarda de las explotaciones ganaderas. Para ejecutar estas maniobras y minimizar los daños en las áreas más sensibles, el equipo se ha desplazado con maquinaria especializada:
Una bomba rural pesada
Un camión nodriza
Un vehículo de mando
La evolución de las llamas ha llevado a la dirección de la emergencia a solicitar que los bomberos conquenses mantengan su posición y continúen colaborando en la extinción. El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha garantizado que el dispositivo permanecerá desplegado el tiempo que sea necesario y que la institución mantiene sus recursos en alerta para ofrecer más apoyo si la situación lo requiere. Martínez Chana ha puesto en valor la profesionalidad de los efectivos y ha recordado que ante este tipo de emergencias no existen fronteras, destacando que la colaboración entre administraciones es la única vía para proteger a los municipios y el patrimonio natural.
Hemeroteca y antecedentes
Las consultas en el archivo de liberaldecastilla.com muestran que la participación de los bomberos de la Diputación de Cuenca en la provincia de Guadalajara responde a un protocolo de actuación que se ha ido consolidando con los años. Históricamente, las dotaciones conquenses han actuado como fuerza de apoyo vital en grandes siniestros forestales de la región, especialmente cuando el Plan INFOCAM necesita asegurar el suministro ininterrumpido de agua en zonas de difícil acceso mediante el envío de camiones nodriza. Esta asistencia interprovincial ha sido determinante en el pasado para frenar el avance del fuego antes de que alcance el perímetro urbano de las localidades afectadas.
La evolución de la respuesta regional
El despliegue actual en Prádena de Atienza y Cañamares ilustra un cambio fundamental en la gestión de los incendios forestales en Castilla-La Mancha. Lo que antes se gestionaba de forma aislada por cada provincia, hoy funciona como un engranaje unificado donde los recursos pesados de Cuenca se integran de forma natural en el dispositivo de Guadalajara. Esta interoperabilidad permite a los directores de extinción disponer de maquinaria pesada y personal especializado desde los primeros momentos críticos, aportando una capacidad de resistencia clave para blindar la economía rural y la seguridad de los vecinos frente a las llamas.

