La Confederación de Empresarios sostiene que la actividad se vería impulsada con una fiscalidad favorable y con trámites más sencillos en el día a día
CEOE CEPYME Cuenca ha situado la reducción de cargas fiscales y administrativas como la prioridad más inmediata para las empresas de Cuenca. La Confederación de Empresarios sostiene que atender esas necesidades es lo que de verdad permitiría potenciar la actividad del tejido productivo de la provincia.

La organización empresarial señala que el tejido productivo sería más competitivo si se frena la escalada fiscal de los últimos años y, en sentido contrario, se refuerzan mecanismos que faciliten la actividad diaria de los negocios.
En la misma línea, considera imprescindible reducir no solo la presión fiscal, sino también los trámites administrativos que en muchos casos alteran y dificultan la gestión cotidiana de cada empresa.
Con esas dos premisas, apunta la patronal, se darían condicionantes importantes para impulsar la economía provincial, más si cabe en un territorio donde la gran mayoría de las empresas de Cuenca son de muy pequeño tamaño.
Formación, absentismo y red eléctrica: las otras urgencias
Más allá de la fiscalidad y la burocracia, la Confederación de Empresarios enumera otras necesidades que considera prioritarias:
- Cubrir las vacantes de empleo mediante un impulso a la formación profesional, vinculando la educación con el perfil de trabajadores que demandan las empresas.
- Abordar el absentismo laboral junto a administración y sindicatos, sin buscar culpables y colaborando para encontrar soluciones.
- Seguir reforzando la red eléctrica, un déficit histórico sobre el que la Diputación ya ha apostado por invertir.
- Garantizar el acceso a una potencia suficiente como palanca para atraer nuevas inversiones.
- Mantener el fomento de la digitalización, la innovación y una transición energética apoyada en la energía verde.
La patronal subraya que ese esfuerzo está alineado con la estrategia de apoyo al desarrollo rural que impulsan tanto las administraciones como la propia CEOE CEPYME Cuenca.
Una reclamación de las empresas de Cuenca que ya seguíamos
El mensaje no es nuevo. Hace apenas un mes la patronal conquense ya exigía frenar el exceso de burocracia para proteger a las pequeñas empresas de Cuenca, con la normativa de envases como ejemplo de sobrecoste evitable. Lo que añade ahora es un cambio de acento: junto a la queja regulatoria aparece una agenda propositiva —formación profesional, absentismo, potencia eléctrica— en la que la patronal reconoce avances de la Diputación. El discurso pasa de la protesta al listado de deberes compartidos.

