El Vivero de Empresas de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Cuenca se ha afianzado como el principal punto de encuentro para el impulso del autoempleo en la provincia. En estas instalaciones, los técnicos de la Confederación de Empresarios (CEOE CEPYME Cuenca) mantienen encuentros continuos con personas interesadas en iniciar una actividad empresarial o darse de alta como autónomos. Durante estas reuniones, que tienen lugar habitualmente en la sala de la calle Fermín Caballero, los potenciales empresarios reciben información integral sobre obligaciones legales para constituir sus empresas, así como las distintas líneas de ayudas a su disposición, derivándolos posteriormente a otros departamentos de la patronal según sus necesidades específicas.

Hemeroteca
La vocación del Vivero de AJE como lanzadera empresarial es una constante en los registros de Liberal de Castilla. Este espacio no solo sirve de punto de asesoramiento inicial, sino que mantiene una actividad formativa ininterrumpida orientada al empleo local y regional. Recientemente, como se publicaba a principios de mes, las dos aulas formativas del centro acogieron hasta una decena de cursos (algunos de ellos con 168 horas lectivas, como los de soldadura y ensamblaje de componentes) destinados principalmente a personas desempleadas. Además, la implicación de CEOE CEPYME Cuenca y el apoyo de la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Cuenca garantizan que los viveristas puedan beneficiarse de programas paralelos, como el consolidado proyecto Invierte en Cuenca, que ofrece respaldo a los emprendedores en los primeros trámites de sus negocios.
Cierre
El asesoramiento inicial a emprendedores es solo la puerta de entrada a un ecosistema mucho más amplio. El Vivero de AJE, que lleva operando desde 2015 en la calle Fermín Caballero número 2, actúa como una incubadora física donde los nuevos proyectos pueden instalarse en condiciones ventajosas. Las instalaciones cuentan con seis despachos privados y una sala de reuniones que están a plena disposición de las pymes locales en su fase de lanzamiento. A esto se suma el acceso a servicios básicos como reprografía e internet, así como la posibilidad de participar en los cursos de las dos aulas de formación que alberga el edificio, garantizando así un acompañamiento continuo que refuerza las competencias y la supervivencia empresarial del nuevo tejido productivo conquense.

