Dos mil quinientas personas se congregaron este viernes en Almonacid de Zorita, con motivo de la celebración de la VI edición del Vía Crucis interparroquial del Arciprestazgo de Pastrana-Mondéjar. 2016 es el ‘Año Jubilar de la Misericordia’, motivo por el que el Vía Crucis Arciprestal hizo coincidir las catorce estaciones de la Pasión de Cristo con la declamación y lectura “de cada una de las catorce obras de misercordia que se pueden vivir, siete corporales, y siete espirtuales”, explicaba en el inicio de la procesión el párroco local, José María Rodrigo.

A partir de las ocho de la tarde, a la villa almonacileña comenzaban a llegar fieles procedentes de hasta 28 localidades, los 22 que integran el arciprestazgo: Albalate de Zorita, Albares, Almoguera, Almonacid de Zorita, Armuña de Tajuña, Aranzueque, Driebes, Escariche, Escopete, Fuentenovilla, Hontoba, Hueva, Illana, Loranca de Tajuña, Mazuecos, Mondéjar, Pastrana, Pozo de Almoguera, Sayatón, Valdeconcha, Yebra y Zorita de los Canes más otros seis que pertenecen a otras diócesis: Orusco, Ambite y Carabaña en Madrid; y Barajas de Melo, Leganiel y Alcázar del Rey en Cuenca, pero que por cercanía y por afinidad con el Arciprestazgo, y con el párroco local, José María Rodrigo, se han sumado también a la iniciativa.

De manera ordenada, cada parroquia se ubicaba en el lugar que le había asignado la organización en la Plaza del Coso de Almonacid de Zorita, prácticamente llenándola por entero. Todas las parroquias portaban su estandarte correspondiente, y hasta ocho de ellas, Escriche, Albares, Mondéjar, Almoguera, Driebes, Illana, Albalate de Zorita y, naturalmente, Almonacid de Zorita, hicieron desfilar, a hombros de los fieles, algunas de las tallas e imágenes más queridas de las respectivas semanas santas locales en La Alcarria, guadalajareña y conquense, y en el madrileño valle del Tajuña.

En total, fueron once los pasos que procesionaron. Los almonacileños portaron la talla de ‘El Cristo del Gran Poder’ y la de la ‘Virgen de la Soledad’. Ambas salen a las calles de la villa a hombros de los hermanos cofrades en la noche del Viernes Santo, en la Procesión del Silencio, y son, sin duda, las más veneradas de Almonacid. Desde Albares llegaba la talla del ‘Cristo yacente’, que llevaron a hombros durante los 1.800 metros de recorrido los fieles de la Cofradía de ‘Nuestra Señora del Rosario’. Luis Miguel Adán, uno de los cofrades, aseguraba que cada año se palpan en las calles albareñas la emoción y la devoción de los fieles al paso de la talla conocida popularemente como “la cuna”. Por parte de Pastrana, acudieron medio centenar de miembros de la Hermandad del ‘Santísimo Cristo de los Milagros’, cuyo estandarte encabezaba la delegación de la Villa Ducal.

El Vía Crucis lo encabezó en todo momento la Cruz Parroquial de Almonacid de Zorita. Desde Plaza del Coso, la procesión continuó, cuesta arriba, por la calle de la Ronda, hasta la calle de la condesa de Villaoquina, ya con perfil descendente. El recorrido volvía al corazón de la villa después de continuar unos metros por la CM-200, para entrar Almonacid, por las calles de Manuel Ballesteros, Virgen de la Luz y Natalio Gumiel. Finalizó en la Plaza del Ayuntamiento.

Además de los doce pasos, acompañaron el Vía Crucis hasta seis formaciones musicales y bandas. Comenzó el desfile sonoro la Banda de Mondéjar. Tomaron el relevo en las sucesivas estaciones las bandas de Almoguera, Driebes-Mazuecos, Illana y Fuentenovilla. Esta última, y en esta ocasión en su formación de cornetas y tambores, dejó para el recuerdo una solemne interpretación,  con trompetas, de  ‘La muerte no es el final’. En  las dos últimas estaciones actuó la banda de cornetas y tambores de Almonacid de Zorita, dando muestras del buen hacer musical y devoción que caracterizan a la Semana Santa almonacileña. Cada paso contó con una escolta voluntaria perteneciente a diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad, entre los que se contaron miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional, la Armada, la Hermandad Civil o la Legión, que abría el Vía Crucis

Cuando la procesión llegó hasta la plaza del Ayuntamiento, fue la Rondalla de Almonacid de Zorita la que interpretó, cantada por el artesano local, Manuel Toledano, una emotiva versión de ‘La saeta’, que fue largamente aplaudida por todos los presentes. Al término del evento, la asociación de mujeres ayudada por voluntarios había preparado un chocolate, que repartió, junto a unos bollos entre todos los que quisieron quedarse a compartirlo. La fría noche alcarreña, invitaba a hacerlo.

El Vía Crucis del Arciprestazgo de Pastrana-Mondéjar se convoca desde el año 2011. La iniciativa surgió a raíz de la presencia en Pastrana, en noviembre de 2010, de la Cruz de los Jóvenes con motivo de la preparación de la JMJ Madrid-2011.  El primero fue convocado precisamente en aquel año en Mondéjar. Las siguientes ediciones se ha celebrado en Almoguera, Driebes y en 2014 en Albalate por cumplirse el V Centenario del hallazgo de su Santa Cruz. El año pasado se celebró en Pastrana por ser el año del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa y haber sido declarada Pastrana “Ciudad teresiana”.

De velar por la seguridad vial en todo momento, y de desviar el tráfico cuando y donde fue necesario se encargaron treinta voluntarios de protección civil de las agrupaciones de Almonacid de Zorita, Mondéjar, Albares, Camarma de Esteruelas, Guadalajara, Albalate, Sacedón y Pastrana.ViaCrucisArciprestalAlmonacid3

El Ayuntamiento de Almonacid de Zorita ha colaborado con la organización del Vía Crucis, contando además con el trabajo y el esfuerzo de más de treinta voluntarios locales que contribuyeron al perfecto desarrollo del evento. Acompañando la celebración estuvieron todos los párrocos de las localidades invitadas y el vicario de Curia, Eduardo García Parrilla, además de la alcaldesa de Almonacid, Elena Gordon, que encabezaba la delegación municipal y de numerosas autoridades, como el senador por Guadalajara Juan Pablo Sánchez; el diputado provincial y alcalde de Illana, Francisco Javier Pérez del Saz; los alcaldes de las vecinas localidades de Albares, Tomás Pezuela;  de Fuentenovilla, Montserrat Rivas; de Pastrana, Ignacio Ranera; de Escariche, Carmen Moreno; de Almoguera, Luis Padrino; de Albalate de Zorita, Dolores Ortega; de Mondéjar, José Luis Vega; de Mazuecos, Roberto García; de Driebes, Pedro Rincón; de Valdeconcha, José Antonio de la Fuente; y de Aranzueque, Raquel Flores, entre otros.