“El barrio de Casas del Rey ha hablado. Está empapelado con carteles en los que los vecinos y vecinas muestran con contundencia su rechazo a la obra del ‘scalextric’ de Guarinos. Un proyecto de más de diez millones de euros, en sus inmediaciones, mientras el barrio está completamente abandonado por el gobierno municipal”.
De Luz, que se ha desplazado esta mañana hasta la zona, ha exigido a “Guarinos que paralice este despropósito, que hable con los vecinos y vecinas, que escuche y atienda las necesidades de los barrios, y que invierta los más de 10 millones de euros que cuesta este proyecto en lo verdaderamente importante, y lo que realmente necesita la ciudad”.

Y ya lo decía Alberto Rojo la semana pasada, “con estos diez millones de euros se pueden llevar a cabo innumerable actuaciones de mejora, en una reforma integral en Casas del Rey; en el resto de nuestos barrios; en nuestras instalaciones deportivas; en calles y aceras, o en nuestros jardines”.
Pero el problema “es el de siempre, que Guarinos no escucha, lo hemos visto con la zona azul, que llevó a manifestarse a los vecinos y vecinas: saca un contrato de autobuses que provoca la huelga de los trabajadores y luego se les queda desierto; no escucha a los comerciantes del centro de la ciudad, que reclaman una mayor coordinación, comunicación y mejora en la organización de grandes eventos para evitarles perjuicios; y ahora, con esta obra, que nadie ha pedido, y que nadie quiere”.
En este sentido, la portavoz socialista ha recriminado a Guarinos “que mintiera el viernes en el pleno municipal, al asegurar que este proyecto está consensuado, no sabemos con quién, porque con los vecinos y vecinas de Casas del Rey, desde luego que no, y se lo están diciendo bien claro”.
Y es más, ha añadido, “sólo hace falta abrir cualquier red social para ver que esta obra no gusta a nadie, no sólo a Casas del Rey, es una infraestructura que Guarinos se ha inventado en su despacho, y que en nada va a beneficiar a nuestra ciudad, ni en movilidad, ni en zonas verdes, en nada; todo lo contrario, porque se va a convertir en una ratonera”, eliminando también plazas de aparcamiento y paradas de autobús.
“Guarinos quiere dejar huella a base de cemento y hormigón”, ha concluido De Luz.

