El Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha ha coordinado la intervención en 128 accidentes de tráfico graves durante los seis primeros meses de 2026. Esta cifra supone un incremento respecto a los 118 siniestros del mismo periodo del año anterior, pero lo más reseñable es el aumento de la letalidad: las carreteras regionales han registrado 45 víctimas mortales, frente a las 33 contabilizadas en la primera mitad de 2025, además de 238 heridos de distinta consideración.
De media, el 1-1-2 está gestionando unos 21 siniestros graves al mes. Las salidas de vía protagonizan buena parte de estos accidentes, provocadas fundamentalmente por distracciones, exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas, según los datos que maneja la Dirección General de Tráfico. En este contexto, preocupa especialmente la siniestralidad de los vehículos de dos ruedas. De los 45 fallecidos totales en la región, 17 eran motoristas, con las salidas de vía como la causa principal, si bien el accidente de mayor gravedad consistió en una colisión entre tres motocicletas el pasado marzo en Elche de la Sierra (Albacete), donde fallecieron sus tres conductores.

En el desglose provincial, Toledo lidera el volumen de incidentes con 34 accidentes graves, aunque es la única provincia de la región que no ha registrado fallecidos en moto durante este semestre. Le siguen Guadalajara y Cuenca, que suman 25 siniestros de gravedad en cada territorio. En Guadalajara se han producido diez muertes, de las cuales la mitad (5) corresponden a accidentes de motocicleta. En la provincia de Cuenca se han contabilizado ocho víctimas mortales, una de ellas en moto. Por detrás se sitúa Ciudad Real con 24 accidentes y siete fallecidos. Llama la atención el caso de Albacete: siendo la provincia con menor número de siniestros graves (20), registra la mayor mortalidad regional con 13 fallecidos, ocho de ellos motoristas.
La evolución mensual evidencia una clara concentración de la mortalidad al acercarse el periodo estival. Enero y febrero presentaron los balances más bajos, con 12 accidentes graves y cinco fallecidos en cada mes. Por el contrario, junio cerró como el mes de mayor siniestralidad, acumulando 36 incidentes y 14 víctimas mortales en la red viaria castellanomanchega.
Repasando la hemeroteca de Liberal de Castilla, el aumento de la siniestralidad de los motoristas que refleja este informe del 1-1-2 coincide con un incremento sostenido de este tipo de incidentes tanto en el entorno rural como urbano de nuestras provincias. A lo largo del último año, hemos documentado numerosas salidas de vía en las sinuosas carreteras secundarias del entorno de la Alcarria, como el fatal siniestro de un motorista de 53 años en Alocén al arrancar la primavera, o colisiones urbanas en calles céntricas de Cuenca como Joaquín Turina, lo que subraya la especial vulnerabilidad del colectivo de las dos ruedas.

