El Ayuntamiento de Cabanillas del Campo planea realizar una consulta popular entre los vecinos del barrio del Mirador, para preguntar si se acomete en los próximos años un proyecto de renovación gradual de los acerados de la zona.

El Ayuntamiento de Cabanillas someterá a una consulta popular entre los vecinos el arreglo de las aceras del Mirador
Los técnicos consultados sugieren que, para renovar el acerado, se eliminen previamente los árboles actuales del barrio, que son los causantes del deterioro

Hay que reseñar que las aceras del barrio del Mirador se encuentran en la actualidad notablemente deterioradas, tras el paso del tiempo desde la urbanización del barrio, siendo sin duda las que se encuentran en peor estado de todo el municipio.

Según los técnicos en la materia consultados por el Equipo de Gobierno, el problema de las aceras del Mirador es estructural, y se debe a que el frondoso arbolado plantado en su día, cuando se urbanizó, levanta los pavimentos con sus raíces. A juicio de estos profesionales, acometer una reforma de las aceras en la zona, sin eliminar previamente todos estos árboles, supondría realizar una inversión ruinosa, porque los problemas volverían a aparecer en poco tiempo.

“Lo que nos dicen los expertos es que, para hacer la renovación, tenemos que asumir la tala de los árboles de la zona que están insertos en los alcorques de las aceras. Es una decisión compleja, difícil de tomar, porque todo tiene pros y contras. Por eso hemos decidido someter la cuestión a una consulta ciudadana, y que los vecinos y vecinas ayuden a tomar la mejor solución. Vamos a hacer que sean ellos los que decidan si están dispuestos a asumir la pérdida de los árboles de su barrio, a cambio de contar con unas aceras en condiciones”, señala el alcalde de Cabanillas, José García Salinas.

La consulta, que se realizará a lo largo de este próximo otoño, en una fecha aún por determinar, dará a los vecinos tres opciones de voto: La primera será no renovar las aceras, para no perder el frondoso arbolado actual. La segunda, proceder a la tala, remodelar las aceras, y no volver a plantar árboles en ellas. Y la tercera opción es proceder a la tala y renovar las aceras, sustituyendo después el arbolado actual por otras especies más adecuadas, que tengan garantía de no estropear los pavimentos en el futuro. “Si ganara esta última opción, los vecinos y vecinas deben ser conscientes de que pasarán algunos años hasta que los nuevos árboles tengan el porte y den la sombra que ofrecen los actuales”, explica el primer edil.

El alcalde señala que, en cualquier caso, el proyecto de reforma de las aceras, de salir aprobado en la consulta, se tendrá que acometer de manera gradual. La idea es aprovechar el actual sistema de aparcamiento en rotación anual implementado por el Ayuntamiento hace un tiempo, para cambiar primero las aceras donde no se esté aparcando durante un año, y pasar a trabajar en las aceras contrarias de cada calle al año siguiente, de modo que sólo esté en obras un lado de cada calle al tiempo. El objetivo del proyecto sería completar la renovación total de las aceras del Mirador a lo largo de cuatro ejercicios anuales.