Dos bomberos forestales pertenecientes al dispositivo INFOCAM han precisado asistencia sanitaria durante esta pasada noche mientras participaban en las complejas labores de extinción del incendio de La Mierla, en la provincia de Guadalajara. El incidente se produjo al registrarse un problema con la autobomba que operaban durante los trabajos conjuntos para defender los núcleos urbanos del avance del fuego. Ambos profesionales fueron atendidos de forma inmediata por los servicios médicos desplegados en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) y, según informa la dirección del operativo, se encuentran en buen estado.
Mientras se prioriza la seguridad de los efectivos que combaten las llamas en primera línea, la situación general de la emergencia continúa siendo crítica. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) mantiene activado el Nivel 2 de alerta ante un fuego cuya superficie estimada alcanza ya las 26.000 hectáreas. La virulencia del incendio ha obligado a ordenar la evacuación completa de las localidades de Hiendelaencina, Congostrina y San Andrés de Congosto. En total, la emergencia afecta a más de 1.200 personas repartidas en 28 municipios de la zona, una población que ha sido avisada mediante el envío masivo de notificaciones a través del sistema Es-Alert.

Para hacer frente a este escenario, el operativo ha ido incorporando medios de forma progresiva a lo largo de la mañana. Actualmente, el despliegue cuenta con 278 efectivos entre bomberos forestales y agentes medioambientales, que trabajan apoyados por 53 medios terrestres y dos medios aéreos. Las labores sobre el terreno se coordinan entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y recursos aportados por el 112 de la Comunidad de Madrid.
Hemeroteca y evolución del operativo
Cualquier incidencia que involucre a los equipos de extinción genera una alerta especial en la provincia. Al consultar el archivo histórico de Liberal de Castilla, es inevitable que la memoria colectiva de Guadalajara retroceda al trágico incendio de Riba de Saelices de 2005. Aquel suceso marcó un antes y un después en la forma de afrontar las emergencias forestales en toda España.
La resolución rápida del incidente con la autobomba de esta madrugada evidencia la profunda evolución técnica y organizativa que ha experimentado el dispositivo INFOCAM en las últimas dos décadas. Hoy en día, la integración de servicios sanitarios en el propio Puesto de Mando Avanzado garantiza una atención médica en tiempo real, cumpliendo con la premisa de que la seguridad de los profesionales es la prioridad absoluta. Esta misma doctrina de prevención extrema es la que rige las decisiones con la población civil, justificando las evacuaciones preventivas y el uso de tecnologías como Es-Alert para vaciar pueblos como Hiendelaencina mucho antes de que el fuego represente una amenaza letal.

