Dentro de su apuesta por reforzar el turismo como una herramienta dinamizadora de la economía de nuestra provincia, la Diputación lleva trabajando desde hace dos años en la apertura y uso turístico de la Cueva del Estrecho, ubicada junto a la Autovía de Levante y dentro del término municipal de Villares del Saz. En ese tiempo, ya se han invertido en torno a 180.000 euros y los resultados son más que visibles y palpables.InicioVisitaCuevaLaMonedaNota

Algo que ha podido comprobar en persona esta semana el presidente de la Diputación, Benjamín Prieto, que ha visitado la cueva acompañado del alcalde de Villares del Saz, José Luis Valladolid, y del arqueólogo, Juan Carlos Guisado, que se está encargado de la supervisión arqueológica de las obras. Unos trabajos que, en la actualidad se están centrando en la iluminación escénica de la gran bóveda de la Cueva del Estrecho y la instalación de una pasarela metálica en su interior con el fin de que los visitantes puedan recorrerla, incluso con silla de ruedas.

Prieto ha remarcado la importancia de este recurso natural y su apertura al visitante, puesto que, a su juicio, conllevará un incremento del atractivo turístico de nuestra provincia contribuyendo al desarrollo económico de la provincia, sin olvidar el efecto diversificador que puede suponer para la economía local de Villares del Saz.

De ahí, el empeño de la Diputación en abrir al turismo esta impresionante cueva, con restos de la Edad de Bronce, en la que comenzó a invertir a través del Plan de Mejora de Infraestructuras Turísticas de la provincia de Cuenca (Plamit) destinando en torno a 90.000 euros al acondicionamiento de la entrada, su protección con un cerramiento metálico, la construcción de una rampa de acceso y la consolidación de aquellas partes de la cueva más intestables debido a las voladuras realizadas en la zona para la construcción de la Autovía de Levante.

Actuaciones que conllevaron, posteriormente otra inyección económica de 30.000 euros y de 60.000 más en 2015 para acometer la iluminación escénica y la instalación de una pasarela de acero galvanizado tipo Tramex, con una inclinación mínima que permitirá una visión cenital de la gran cavidad de la Cueva del Estrecho. Trabajos, ahora en desarrollo, que se encuentran aproximadamente al 60 por ciento de su ejecución.

Pero tal es la apuesta de la Diputación por este recurso natural, que, tal y como ha recordado Prieto, también ha sido incluida entre la treintena de actuaciones del Plan de Rehabilitación, Conservación y Protección del Patrimonio, que cuenta con un presupuesto total de 5 millones de euros.

La intención inicial es que con esta última inyección la gran cavidad de la Cueva del Estrecho, donde hay localizados 40 nichos funerarios de la Edad de Bronce, sea totalmente visitable para el público en general, mientras que las galerías elevadas, con mayor riqueza geológica y un acceso más restrictivo, se abran a un visitante más específico, un turismo de aventura.

Desde la Diputación se tiene la convicción de la gran repercusión turística que tendrá este recurso natural, una vez esté abierto al público; algo que se espera redunde en la imagen de la provincia