La Diputación Provincial de Cuenca ha resuelto este 20 de julio la convocatoria de ayudas del ejercicio 2026 destinada a la recuperación del patrimonio cultural inmaterial. Con una bolsa total de 50.000 euros, la institución financiará 36 proyectos impulsados por ayuntamientos y entidades locales para documentar, conservar y difundir tradiciones, oficios y celebraciones de la provincia. La diputada de Turismo, Ferias y Patrimonio, Mayte Megía, ha enmarcado esta iniciativa en el compromiso por proteger un legado que define la identidad de los municipios, garantizando su transmisión a las nuevas generaciones y su uso como dinamizador turístico.
Las subvenciones concedidas oscilan entre los 300 y los 2.132,72 euros, dependiendo de la valoración técnica de cada propuesta. Los fondos servirán para financiar un amplio abanico de acciones locales: desde la documentación de memoria oral y conservación de repertorios musicales hasta la puesta en valor de oficios históricos y fiestas populares.
El Belén de Vega del Codorno y La Endiablada lideran los proyectos
El proyecto que ha obtenido la mayor puntuación en la convocatoria de 2026 ha sido el «Belén Viviente de Vega del Codorno», que con 95 puntos recibirá la ayuda máxima de 2.132,72 euros.
Junto a esta iniciativa, la resolución destaca el apoyo a otras celebraciones y saberes profundamente arraigados en la provincia. Entre los proyectos mejor valorados se encuentra la creación de un mural artístico para la salvaguarda de La Endiablada en Almonacid del Marquesado, la Jornada Medieval de Cañete, y la catalogación de la técnica constructiva de la piedra seca en Carrascosa de Haro. Los oficios tradicionales también concentran buena parte de los esfuerzos de este año, con fondos destinados a recuperar la memoria alfarera del barrio de Las Cantarerías en Mota del Cuervo y a potenciar la alfarería tradicional de Priego como recurso turístico. Asimismo, se ha respaldado la investigación de las fiestas de Moros y Cristianos en Valverde de Júcar y Las Valeras.
La evolución del patrimonio en el archivo histórico
Una revisión a la hemeroteca de Liberal de Castilla permite observar cómo ha evolucionado la gestión del patrimonio cultural en la provincia durante las últimas décadas. Fiestas de impacto nacional como La Endiablada o el propio Belén Viviente de Vega del Codorno nacieron y se mantuvieron durante generaciones gracias al esfuerzo vecinal espontáneo y a las cofradías. Sin embargo, el archivo de noticias evidencia que el reto demográfico obligó a cambiar la estrategia.
Lo que antes eran crónicas sobre oficios al borde de la desaparición —como el trabajo del esparto, la resina o la alfarería— hoy se han transformado en planes estructurados de conservación. Esta inyección continuada de fondos provinciales ha permitido que los municipios conquenses den un salto cualitativo: ya no solo se intenta que una danza o una fiesta no se pierda, sino que se financian investigaciones formales, repositorios digitales y catalogaciones profesionales. De este modo, la memoria oral de los pueblos deja de ser un recuerdo vulnerable para convertirse en un activo cultural documentado que genera identidad y atrae visitantes todo el año.


