Las empresas de la provincia de Cuenca han registrado siete trabajadores fallecidos entre enero y mayo de 2026, convirtiéndose junto a Ciudad Real en el territorio con mayor mortalidad laboral de Castilla-La Mancha. Según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social analizados por UGT, la región suma ya 20 muertes en este periodo frente a las 14 del año anterior. Paradójicamente, la siniestralidad general ha descendido un 9% en territorio conquense y un 4,7% en la provincia de Guadalajara. El aumento de la gravedad en los siniestros ha llevado al sindicato a exigir la reforma urgente de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Cifras de siniestralidad laboral
El informe oficial refleja una caída generalizada del 2,8% en el volumen total de accidentes en Castilla-La Mancha, sumando 10.613 incidentes hasta el mes de mayo. Esta bajada autonómica se sostiene principalmente en la reducción del 3% de los accidentes de carácter leve. Por territorios, Ciudad Real lidera el descenso general con un 10,7% menos, seguida de Cuenca, Guadalajara y Albacete, frente a Toledo, que es la única provincia donde aumentan los accidentes totales.
Sin embargo, los casos graves y mortales experimentan un fuerte repunte en toda la comunidad autónoma. Los siniestros de gravedad han pasado de 75 en 2025 a 89 en el presente año. Adrián Carbajo, miembro del Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de UGT Castilla-La Mancha, subraya la paradoja estadística que sufre la región. Las provincias donde más caen los accidentes totales son exactamente las que concentran la mayor cantidad de víctimas mortales, con siete fallecidos tanto en Cuenca como en Ciudad Real.
Prevención ante el calor
El sindicato centra su preocupación actual en los riesgos derivados de las altas temperaturas, un factor de peligro constante tanto en los trabajos a la intemperie como en los espacios cerrados. UGT recuerda a los empresarios que tienen la obligación legal ineludible de proteger la salud y seguridad de sus plantillas frente a los efectos del calor extremo. Una gran parte de estos desenlaces fatales podrían haberse evitado implementando las medidas correctas.
Para contener el número de accidentes, la organización exige basar la prevención en evaluaciones de riesgo adaptadas a las características específicas de cada puesto y trabajador. Las medidas prioritarias que reclaman incluyen dotar al personal de formación específica, garantizar la información constante a las plantillas y mantener una vigilancia médica estricta en los centros de trabajo.
Archivo y evolución del problema
El archivo de Liberal de Castilla documenta cómo las reclamaciones sindicales sobre la falta de cultura preventiva en la región se repiten históricamente cada vez que se acercan los meses de mayor carga térmica. Las estadísticas de los últimos años reflejan que, aunque las campañas de concienciación en las empresas de Cuenca y Guadalajara logran reducir progresivamente el volumen total de siniestros, el tejido empresarial no consigue frenar los desenlaces fatales.
Esta evolución histórica demuestra un claro estancamiento estructural en materia de seguridad laboral grave. La exigencia actual de UGT para actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales responde a una normativa que consideran inadaptada a los desafíos del siglo XXI. La trayectoria de los datos confirma que los protocolos actuales son eficaces para evitar los incidentes menores, pero siguen dejando vulnerables a los trabajadores ante los accidentes de consecuencias letales.

