Las plataformas ciudadanas Stop Biogás de la Mancha Alta Conquense han denunciado este martes el proyecto para instalar hasta seis nuevas macroplantas de biometano que, sumadas a la ya existente en Belinchón, concentrarán siete instalaciones industriales en un radio inferior a 30 kilómetros. Este despliegue afectará directamente a los municipios de Tarancón, Huelves y Campos del Paraíso. Ante el avance de estos proyectos impulsados por la Junta de Comunidades mediante el borrador de la nueva Ley de Inversiones Empresariales Estratégicas, los colectivos vecinales han convocado una manifestación para el próximo 31 de mayo en Cuenca capital, coincidiendo con el Día de Castilla-La Mancha.
Impacto en el agua y turismo
La concentración de estas infraestructuras se proyecta sobre una comarca que ya figura en el registro de la Junta como Zona Vulnerable a la Contaminación por Nitratos. Los vecinos alertan de que las posibles filtraciones de lixiviados y residuos con metales pesados suponen un riesgo crítico y de daños irreversibles para las aguas subterráneas, el río Riánsares y la cabecera de los sistemas hidráulicos conectados con la cuenca del Guadiana.

Además de la amenaza hídrica, los colectivos advierten de la destrucción del motor económico de la zona. La llegada masiva de camiones con residuos industriales externos choca frontalmente con el modelo de desarrollo rural impulsado por el Grupo de Acción Local ADESIMAN. Este modelo prioriza el arraigo poblacional y el turismo cultural en torno al Monasterio de Uclés, el Camino de Santiago y la Denominación de Origen Uclés, cuya reputación agrícola y vitivinícola quedaría seriamente devaluada por los olores crónicos y la degradación del paisaje.
El mito del biofertilizante
Frente a la promoción oficial que etiqueta estas instalaciones como ecológicas, las plataformas se apoyan en datos técnicos internacionales para desmentir el uso del digestato como abono. Este residuo resultante del proceso de biometanización carece de materia orgánica estable y transforma parte del nitrógeno en compuestos amoniacales altamente solubles. Su aplicación masiva en los campos agrava de forma crítica la saturación por nitratos y empobrece la productividad agrícola de los suelos.
La desproporción del modelo radica en convertir pequeños municipios, como Huelves con apenas 75 habitantes, en receptores masivos de desechos a gran escala. Según recoge el propio plan autonómico, las plantas dependerán de la importación de miles de toneladas de basura procedentes de otras provincias e incluso de fuera de Castilla-La Mancha, obligando a transportar residuos ajenos hacia núcleos rurales que apenas generan esta materia orgánica.
Evolución del conflicto en Cuenca
El archivo histórico de Liberal de Castilla documenta cómo esta fractura social en el medio rural conquense responde a una estrategia continuada durante el último año. La actual ofensiva de la Junta para acelerar licencias con la nueva Ley de Inversiones Empresariales Estratégicas se produce tras la polémica aprobación del Plan Regional de Biometanización 2024-2030, una normativa que estableció la hoja de ruta para la proliferación de estas plantas de gas en la provincia.
Durante la tramitación de dicho plan, la administración autonómica ignoró más de 15.000 alegaciones y firmas presentadas por la ciudadanía. Lo que hace un año comenzó como una alerta vecinal aislada ante expedientes locales concretos, hoy se ha consolidado en una red organizada en toda Castilla-La Mancha que trabaja en vías técnicas y jurídicas frente a lo que consideran una imposición corporativa. La movilización del 31 de mayo, que partirá a las 11:30 horas desde el barrio del Castillo hasta la Plaza Mayor de Cuenca, refleja la indignación acumulada de un territorio que exige mantener su desarrollo endógeno bajo el lema «No somos territorio de sacrificio».

