La subdelegada del Gobierno en Cuenca, M.ª Luz Fernández, ha reunido este 25 de mayo a los principales actores del sector agrícola, administraciones y Fuerzas de Seguridad para coordinar las próximas campañas de temporeros en la provincia. Durante la Comisión Provincial de Flujos Migratorios, se ha constatado que el número de trabajadores afiliados al Régimen Especial Agrario se mantiene estable en términos porcentuales, aunque el volumen total de jornaleros sigue descendiendo debido a la progresiva mecanización del campo. Este fenómeno de automatización está afectando de manera directa y profunda a cultivos clave de la provincia, especialmente a los viñedos.

El encuentro ha servido para trazar las líneas de actuación conjuntas entre la Inspección de Trabajo, el SEPE, los sindicatos UGT y CCOO, y la organización agraria ASAJA, en coordinación con la Policía Nacional y la Guardia Civil. Fernández ha subrayado que la comunicación fluida entre todas estas entidades es vital para gestionar de forma correcta la llegada y el movimiento de trabajadores migrantes. La prioridad de la Subdelegación es clara: garantizar que los temporeros cuenten con condiciones de trabajo dignas y que los agricultores dispongan de total seguridad jurídica en sus contrataciones mediante el cumplimiento estricto de la normativa.
Para lograr este objetivo, los responsables provinciales de las áreas de Trabajo, Inmigración, Agricultura y Seguridad Social han analizado las experiencias y resultados de las campañas anteriores. El reto de las administraciones sigue siendo la supervisión operativa sobre el terreno en un sector que, pese a la maquinaria, depende de la mano de obra exterior durante los picos de recolección.
La evolución de las campañas agrícolas en el archivo histórico
El descenso de la mano de obra manual provocado por la entrada de nueva maquinaria no es un episodio aislado de esta temporada. Tal y como ha documentado Liberal de Castilla a lo largo del último año durante el seguimiento de las campañas del ajo y la vendimia, el campo de la provincia atraviesa una transición estructural constante. Los flujos migratorios se han ido estabilizando mientras las inspecciones laborales han adaptado su foco de actuación.
La hemeroteca reciente refleja cómo la preocupación de las autoridades ha pasado de gestionar la llegada masiva de jornaleros a centrarse en el control exhaustivo del alojamiento y la legalidad de los contratos. Esta evolución técnica del sector agrícola conquense demuestra que el perfil del temporero es ahora más especializado, lo que exige a las instituciones mantener estas comisiones de coordinación para evitar la precarización en los puestos que la maquinaria todavía no puede reemplazar.

