Carta al director de José Morales, portavoz de Ahora Guadalajara

La entrada en concurso de acreedores del Club Deportivo Guadalajara y su relación ahora con las administraciones públicas ha suscitado una polémica en la ciudad sobre la que, como aficionado, pero sobre todo como responsable político, quiero reflexionar.

#YoConElDepor…, pero sin Retuerta ni trato de favor

El proceso concursal se inicia por el ex entrenador Carlos Salvachúa y por Jorge Martín, capitán del mejor Depor de la historia. Jorge estuvo en el Depor, entre jugador y área técnica, 10 años, y vivió los ascensos a 2ª B y 2ª. No parece, por tanto, una cuestión de falta de afecto. Yo mismo, muy crítico con la gestión de Germán Retuerta, he sido abonado más de 10 temporadas: desde Tercera, varios años, hasta la vuelta a Tercera incluida. Dejar de abonarme, como tantos, no fue una cuestión de la categoría en el que compite nuestro Depor, sino de quién y cómo dirige al equipo principal de nuestra ciudad.

El Deportivo Guadalajara se diferencia de otros clubes en su historia, tiene más de 70 años, y en que no es realmente un club –de los socios–, sino que es una Sociedad Anónima Deportiva (SAD), una sociedad de capital con sus correspondientes socios capitalistas, dueños de las acciones. En este caso el mayoritario es Retuerta.

Otra diferencia de este equipo con otro es el trato de las administraciones públicas, derivado de su popularidad. En realidad es una diferencia aquí, pero el trato de favor de las administraciones a equipos deportivos es una constante que abordan Ángel y María Cappa en su libro ‘También nos roban el fútbol’ bajo el epígrafe El precio del poder. Así hemos podido ver cómo el Ayuntamiento de Huelva expropiaba el Recreativo de Huelva en 2016[1], previa declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), y cómo hace pocos días se hacía cargo de 7,5 millones de euros de deudas del Recre[2]. También vemos el interés del Ayuntamiento de Badalona en evitar la desaparición de su equipo de baloncesto, el Joventut, y las dificultades para hacerlo legalmente, con reparos de los técnicos municipales a la compra de unos terrenos[3] –esta solución sirvió a Madrid, Barça, Atleti, Espanyol…– o la paralización del pago de un convenio mientras no se justifiquen los gastos de 2014 y 2015. Por cierto, en el caso del Depor la solución económica de la venta de terrenos no es posible porque el campo es municipal y los activos del Club Deportivo Guadalajara SAD apenas son los derechos de imagen y la ficha –recordemos, hoy en Tercera–.

Lo de ayudar desde las administraciones es conveniente que sea de forma legal. El año pasado, y fruto de reparos de los técnicos municipales por la forma de justificar la subvención al Depor, se cerró el grifo en el Ayuntamiento, como habíamos pedido ya desde Ahora Guadalajara en las enmiendas a los presupuestos. En el pasado hubo problemas de justificaciones parecidos en la Diputación. A día de hoy hay otro convenio con la Diputación que incluye algunas singularidades, como que se emplee el CIF de la Fundación Deportivo Guadalajara (por sus deudas, con el del Deportivo Guadalajara no hubiera sido posible firmar con una administración pública), pero que la firma y el logo que aparecen en el documento sean los del Deportivo Guadalajara. O que Germán Retuerta firme que cede el campo para la colocación de publicidad de la Diputación, cuando sabe que el campo es municipal. De hecho, el Ayuntamiento acabó tapando hace unos meses la publicidad del Escartín porque estaba percibiendo ingresos quien no es el titular de la instalación sin tener ningún derecho.

Y mientras, sin convenio con el Ayuntamiento, que expiró en 2015, el Club Deportivo Guadalajara SAD sigue haciendo uso del Campo Municipal Pedro Escartín y ha seguido explotando, por ejemplo, el bar. En el pasado Pleno de enero preguntamos en base a qué documento hacía uso una SAD de un bar municipal. El concejal de Deportes, Eladio Freijo, no supo muy bien qué contestar cuando la respuesta era bastante sencilla, como hemos conocido ahora, y es textual, por medio del administrador concursal: “El bar, con el Ayuntamiento, quedamos que se cierra porque no tiene licencia”[4].

¿Por qué tantos esfuerzos, entonces, de aquí y allá? Dicen Ángel y María Cappa que dado su potencial de movilización, los gobernantes no tardaron en verlo [el fútbol] como un eficaz elemento de propaganda con el que mejorar su imagen cuando la asociaban a los éxitos de los equipos nacionales[5]. Sustituyamos nacional por local/provincial/regional y nos vale para nuestro Depor, para el Madrid, el Barça, el Atleti…

Y a todo esto se ha generado mucha expectativa con el concurso de acreedores, con afirmaciones tipo “Retuerta ya no pinta nada”. El administrador concursal, en un concurso necesario, sustituye al administrador de la Sociedad, pero no altera la propiedad per sé. El administrador debe adoptar las medidas necesarias para la continuidad de la actividad profesional o empresarial, tal y como dice la Ley Concursal en vigor[6]. Y para motivar a los administradores se establece que cobrarán un arancel del 4% de la masa. No es que Martín Molina, el actual administrador del club, sea un altruista futbolero y quiera al Depor y por eso llame a la gente a abonarse; es que ingresa en proporción a los ingresos de la SAD y está en sus funciones garantizar la continuidad de la actividad profesional o empresarial. Y no es que se implique en un proyecto no demasiado lucrativo porque sí; lo hace para no salir del turno de administradores concursales. Ni lo uno ni lo otro está mal, pero tampoco bien; simplemente es así.

En fin, que con estos antecedentes, en mi doble condición de responsable político, como alguien que se debe a las vecinas y vecinos, y de aficionado al Depor; a pesar el éxito en redes sociales del #SOSDeporGuada o del proceso concursal que aleja a Retuerta de la gestión diaria, no soy optimista. Soy de los que el 1º de Mayo canta que ni en dioses reyes ni tribunos está el supremo salvador, nosotros mismo realicemos el esfuerzo redentor, y me lo creo. Ni Retuerta, ni Martín Molina, ni un comprador sorpresa… Al Depor, en esta forma y con continuidad histórica o no, sólo lo salvamos colectivamente, organizando algo que, o se haga cargo de la entidad baja la premisa de al menos el 51% de acciones de los aficionados, o montando algo nuevo desde abajo.

[1]     https://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2016-06-06/ayuntamiento-recreativo-de-huelva-expropia-acciones-pablo-comas_1212380/

[2]     https://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2018-02-10/recreativo-huelva-deuda-ayuntamiento-7-5-millones_1519922/

[3]     http://www.elmundo.es/deportes/baloncesto/2018/02/13/5a835276e5fdea712b8b464a.html

[4]     https://www.youtube.com/watch?v=hAcSCTHID_0&feature=youtu.be Minuto 5:25

[5]     Ángel y María Cappa También nos roban el fútbol Tres Cantos. Editorial AKAL noviembre 2016 Pág 26.

[6]     https://www.boe.es/buscar/pdf/2003/BOE-A-2003-13813-consolidado.pdf