El Gobierno de Castilla-La Mancha ha liberado este viernes a ‘West’ y ‘Win’, dos hembras de lince ibérico, en el área de reintroducción de ‘La Veguilla y Sierra Jarameña’. La suelta, realizada en una finca ubicada entre los términos municipales de Las Pedroñeras y La Alberca de Záncara, refuerza la presencia de la especie protegida en la provincia de Cuenca. La directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, y la directora general de Economía Circular, Esther Haro, han supervisado la apertura de las jaulas ante la atenta mirada de un centenar de escolares de los centros educativos ‘Adolfo Martínez Chicano’ y el CRA ‘Jorge Manrique’.

Traslado desde Ciudad Real
Los dos ejemplares liberados proceden del asentamiento silvestre de Sierra Morena Occidental, ubicado en la provincia de Ciudad Real. Antes de pisar el territorio conquense, ambas hembras superaron un estricto periodo de cuarentena y diversos controles veterinarios en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de ‘El Chaparrillo’. Esta operación forma parte de una estrategia autonómica que busca trasladar animales desde núcleos poblacionales ya estabilizados hacia nuevas zonas de la región que necesitan impulso para asentar la especie.
Con la llegada de estas dos hembras, la administración regional suma ya cinco traslocaciones internas durante este 2026 con destino a las áreas de Cuenca y Albacete. A este esfuerzo se añaden otros nueve felinos reintroducidos este mismo año procedentes de distintos centros de cría en cautividad repartidos por la geografía nacional, lo que demuestra un ritmo constante en la repoblación de los montes castellanomanchegos.
Liderazgo regional en conservación
Castilla-La Mancha mantiene un peso decisivo en la recuperación de este felino en la península ibérica y actúa como el principal motor demográfico de la especie. Los últimos datos del censo autonómico de 2025 confirman que la región alberga 942 ejemplares, lo que representa el 46 por ciento de la población española y casi el 40 por ciento del total ibérico, incluyendo a Portugal. Este volumen de población permite a la comunidad no solo consolidar sus propios núcleos, sino también ceder animales silvestres a otras comunidades autónomas como Castilla y León o la Región de Murcia.
La geografía regional cuenta actualmente con cinco áreas de presencia estable avaladas por el Grupo de Trabajo del Lince Ibérico. Mientras que los núcleos de Montes de Toledo y las dos vertientes de Sierra Morena en Ciudad Real ya están plenamente consolidados, los esfuerzos actuales se centran en expandir y afianzar las zonas de ‘Campos de Hellín’ en Albacete y ‘La Veguilla y Sierra Jarameña’ en Cuenca.
Esperanza de crías autóctonas
El archivo histórico de Liberal de Castilla documenta cómo el proyecto en Cuenca ha evolucionado rápidamente desde las primeras liberaciones significativas en la comarca. El año pasado, la actualidad medioambiental estuvo marcada por la llegada de ejemplares cuyos nombres comenzaban por la letra ‘V’, como fue el caso de ‘Ventillas’ y ‘Valla’, quienes iniciaron el proceso de asentamiento territorial en La Veguilla. Ahora, el ciclo natural sigue su curso y las autoridades autonómicas han detectado indicios muy favorables sobre la posible reproducción en libertad de estas dos hembras liberadas en 2025.
De confirmarse finalmente estas camadas, la provincia de Cuenca daría un salto cualitativo histórico, pasando de ser un mero territorio receptor de animales a convertirse en un ecosistema autosuficiente para la cría del lince ibérico. La nomenclatura de los animales refleja este avance temporal y generacional, evolucionando de la ‘V’ del año pasado a la ‘W’ que ostentan las nuevas habitantes de Las Pedroñeras y La Alberca de Záncara. Este hito valida el trabajo sobre el terreno de agentes medioambientales, cotos de caza y agricultores para garantizar un hábitat seguro.

