El Ferial cabanillero vivió una gran actuación del emergente cantante murciano, con un público muy joven y entregado
El primer concierto de las Fiestas de Cabanillas del Campo convirtió en la noche del miércoles 22 al jueves 23 de julio al Recinto Ferial en un corazón palpitante y romántico. Miles de personas disfrutaron del concierto de Ginés Paredes «Walls», una de las voces más representativas del nuevo pop-rock español, en una actuación que se prolongó durante hora y media, y que dejó una de esas sensaciones difíciles de explicar: la de haber compartido algo más que un concierto.

Desde mucho antes del inicio de la actuación era evidente que la cita trascendía el ámbito local. Jóvenes de Cabanillas, Guadalajara y del Corredor fueron llenando el recinto en un ambiente festivo que solo puede vivirse en la Semana Grande. Entre las luces de las atracciones, las camisetas de las peñas y el bullicio de una localidad entregada a sus Fiestas, el escenario esperaba a un artista que ha convertido la sensibilidad en su principal seña de identidad. Y no defraudó.
Arropado por una banda muy competente (batería, guitarra, bajo, teclista y corista) «Walls» apareció entre una gran ovación para abrir una noche construida sobre la emoción, la energía y una cercanía permanente con el público. Su propuesta, que navega con naturalidad entre el pop, el rock alternativo y la canción de autor contemporánea, encontró en Cabanillas el escenario perfecto para desplegar todo su potencial.
La conexión con los asistentes fue inmediata. El público cantó prácticamente de principio a fin cada una de las canciones, convirtiendo muchos momentos del concierto en un inmenso coro colectivo. Temas como «Flores mustias», «Mis disculpas», «Conmigo no lloras», «¿Cuántas penas vale tu amor?» o la celebradísima «Haz lo que quieras conmigo» desataron las mayores ovaciones de una noche en la que cada verso parecía encontrar eco entre miles de voces, la mayoría muy, muy jóvenes.
Hay algo especial en las canciones de Walls. Sus letras hablan de amor y desamor sin artificios, de la fragilidad, de despedidas, de la esperanza que siempre queda después de las heridas. Son canciones profundamente románticas, pero alejadas del sentimentalismo fácil; pequeños relatos generacionales que encuentran en la chavalería una identificación absoluta. Entre canción y canción, el artista alternó momentos de intensidad con otros de complicidad, agradeciendo en varias ocasiones la calurosa acogida recibida, alardeando de su «murcianidad», defendiendo la Sanidad y la Educación públicas, o conectando con la extraordinaria respuesta del público.
Uno de los aspectos más destacados de la noche fue, además, la impecable producción técnica del espectáculo. El sonido, limpio, potente y perfectamente equilibrado durante toda la actuación, permitió disfrutar con nitidez tanto de la contundencia de la banda como de los pasajes más íntimos del repertorio. La iluminación acompañó cada momento con acierto, y la decoración se basó en una gran pantalla trasera donde, lejos de proyecciones de colores habituales en otros espectáculos, Walls apuesta por proyectar la propia actuación, gracias a una «steadycam» que se mueve constantemente por el escenario. La actuación confirmó el excelente momento que atraviesa este cantante murciano que está en pleno despegue, y demostró el acierto de seguir apostando por actuaciones de artistas de primer nivel, con conciertos gratuitos para todos los públicos. Porque cuando un ferial canta al unísono canciones que hablan de emociones compartidas, el verano parece detenerse por un instante. Y durante casi dos horas, en Cabanillas ocurrió exactamente eso.
Épika, la fiesta después del concierto
Tras la despedida del artista, y sin solución de continuidad, la noche musical prosiguió en el otro escenario del Ferial, donde comenzó una animada fiesta con la disco móvil «Épika», en la que el DJ se hace acompañar de bailarinas, efectos visuales y mucha animación.
Un cartel que ya seguíamos desde su presentación
Liberal de Castilla ya adelantó a principios de mes que el Ayuntamiento de Cabanillas repetía este verano su apuesta por los grandes conciertos gratuitos en el Recinto Ferial, con Walls anunciado como cabeza de cartel del miércoles, dentro de una programación que sumaba también a Les Castizos, La La Love You, Chenoa y la fiesta «Platinum Fest». La noche del miércoles confirmó sobre el escenario lo que aquel cartel prometía sobre el papel: una de las citas musicales más esperadas de la Semana Grande cabanillera.

