Una rotura de gran envergadura en la tubería principal que trae el agua desde Royo Frío ha provocado cortes de suministro en casi toda la ciudad de Cuenca. La incidencia se ha registrado a la altura del paraje de Las Grajas, lo que ha vaciado rápidamente los depósitos municipales de Cerro Molina. El único barrio de la capital que no ha sufrido estas restricciones de agua es el Casco Antiguo.

El Ayuntamiento de Cuenca ha confirmado que los operarios del Servicio Municipal de Aguas se han desplegado en la zona afectada desde primera hora de la mañana. Tras varias horas de trabajo sobre el terreno, los técnicos ya han logrado reparar el tramo dañado de la canalización. El consistorio asegura que el servicio de agua potable se irá restableciendo de manera paulatina en las zonas afectadas a lo largo de esta tarde.
Contexto histórico local
Las conducciones que conectan el manantial de Royo Frío con la ciudad representan una de las infraestructuras más críticas para la capital, siendo un tema de seguimiento recurrente en la hemeroteca de Liberal de Castilla. A lo largo del último año, la red hídrica municipal y los depósitos de Cerro Molina han requerido diversas labores de mantenimiento preventivo para garantizar el caudal y evitar pérdidas de presión. Las incidencias en tramos naturales y expuestos como Las Grajas siempre generan una gran movilización técnica, dado que cualquier interrupción en esta arteria afecta de forma casi inmediata al usuario final.
Evolución del abastecimiento
Este nuevo corte de suministro subraya la dependencia de Cuenca respecto a su principal línea de abastecimiento desde la sierra y la constante necesidad de mantenimiento de estas tuberías. Al revisar el archivo, los lectores pueden observar que la red de Cerro Molina exige una monitorización ininterrumpida frente al desgaste de materiales. Aunque en esta ocasión la rápida intervención de los servicios municipales ha evitado que la ciudad pase varios días sin suministro, el suceso evidencia el desafío logístico que supone blindar el ciclo del agua en una orografía tan compleja como la de la capital conquense.

