El municipio de Albendiego acogerá este viernes, 5 de junio a las 17:30 horas, un acto público para impulsar su declaración como Zona Internacional de Cultura de Paz. La iniciativa, que tendrá lugar en el propio Ayuntamiento, busca que la localidad tome el testigo de Manzanares El Real y encabece una red de municipios rurales comprometidos con la convivencia y la sostenibilidad. El objetivo principal de la jornada es recabar apoyos para instar a que España se adhiera al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), un acuerdo respaldado actualmente por 99 países.
La presentación se estructurará como una mesa redonda abierta al público y reunirá a líderes locales y figuras internacionales. El encuentro contará con la participación de Carlos Umaña, galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 2017 por su labor en la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares. A nivel provincial, el alcalde de Albendiego, Mario J. Gallego, estará respaldado por Mariano Bravo, Fidel Paredes y Miguel Ángel Moreno, alcaldes de Gualda, Villares de Jadraque y Zarzuela de Jadraque, respectivamente. La mesa también incluirá a representantes de Ecologistas en Acción Guadalajara, asociaciones locales como EFA y concejales del municipio madrileño impulsor del proyecto original.

El circo como lenguaje de convivencia
El acto se celebrará en el marco de la programación del festival de circo MYAU. La organización ha elegido este escenario para vincular los valores de cooperación, confianza y equilibrio propios de las artes escénicas con la cultura de paz. Esta visión reivindica que la resolución de conflictos y el cuidado del entorno comienzan en la gestión de lo cotidiano, desde las plazas hasta los caminos de los pueblos pequeños.
La incorporación de esta agenda internacional en Albendiego representa un salto cualitativo en la trayectoria cultural del municipio. Según los archivos recientes de Liberal de Castilla, la localidad ha trabajado intensamente en el último año para mantener vivo el medio rural a través de eventos como el festival MYAU, utilizando la cultura de calle para frenar la despoblación y dinamizar la Sierra Norte de Guadalajara. El certamen se ha consolidado como un motor de encuentro comunitario frente al aislamiento geográfico.
Con esta declaración, la localidad da un paso más allá del ámbito puramente festivo o de supervivencia demográfica. Albendiego evoluciona su estrategia para demostrar que los pueblos de Guadalajara no solo resisten, sino que tienen capacidad para proyectar una mirada propia sobre los grandes retos geopolíticos contemporáneos. La iniciativa transforma un festival local en un altavoz donde el medio rural reivindica su papel activo en la construcción de la paz mundial y la defensa del territorio.

