Un conductor de motocicleta resultó herido a última hora de la tarde de ayer en Cuenca tras sufrir una salida de vía mientras circulaba por el camino de San Isidro. El accidente requirió la intervención de los servicios sanitarios, que procedieron al traslado del accidentado al Hospital Universitario para evaluar sus lesiones.

A raíz de este suceso, la Policía Local de Cuenca ha insistido en la necesidad de utilizar equipamiento de protección adecuado durante los meses de verano, momento en el que es habitual usar ropa ligera. Las autoridades policiales recomiendan el uso de casco, guantes, chaqueta, pantalón largo y calzado cerrado que proteja el tobillo, incluso en los trayectos urbanos más cortos. Para adaptar la conducción a las altas temperaturas, recuerdan que el mercado ofrece prendas específicas con ventilación que garantizan la seguridad y previenen abrasiones graves contra el asfalto en caso de caída.
El riesgo estival en las vías periurbanas
Al repasar la hemeroteca de Liberal de Castilla sobre siniestralidad vial en la capital conquense, se observa un patrón recurrente durante la época estival en vías periurbanas como el entorno de la ermita de San Isidro. Históricamente, el aumento de las temperaturas coincide con una relajación en la indumentaria de los motoristas, lo que agrava las consecuencias de accidentes a baja velocidad.
Los registros de sucesos y las campañas preventivas coordinadas por el 112 de Castilla-La Mancha en veranos anteriores han documentado un incremento de atenciones médicas por quemaduras por fricción. La evolución de los datos de tráfico local demuestra que el exceso de confianza en trayectos cortos de la ciudad sigue siendo un factor de riesgo determinante. El accidente de ayer en San Isidro vuelve a confirmar lo que los archivos policiales señalan cada temporada: el asfalto mantiene su peligro intacto independientemente del calor o de la brevedad del desplazamiento.

