Un lugar del otoño. El salto de Poveda y Laguna de Taravilla
La ruta del mimbre nos acerca a Puente de Vadillos, donde arranca la Hoz de Beteta y, por Beteta, y Cueva del Hierro, pasamos el límite provincial a tierras de Guadalajara y a Poveda de la Sierra. Más adelante, tras la Hoz labrada por el Arroyo de ese nombre, llegamos al puente sobre el Tajo en donde, sin pensarlo, abrimos la puerta del sendero de largo recorrido, el GR 113, para llegar al puntal del cerro del Quejigar quedando, frente a nosotros, tras una loma, la Lagua de Taravilla que vierte sus aguas al Tajo que, metros más abajo, van al encuentro de un dique, construido para levantar una central hidroeléctrica que nunca se hizo por problemas de filtraciones. La presa se quedó, las filtraciones fueron aumentando y, el agua, se encargó de lo demás originando una espectacular toba calcárea, naturalizada por el mismo río, en este Salto de Poveda que está en peligro por la extinción de derechos, sobre centrales hidroeléctricas, por la finalización de concesiones que abre un boquete, otra cascada, como es el proceso de desmantelamiento de estas obras para que, los ríos, vuelvan a su estado natural.

