El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños, Francisco Pérez Torrecilla, acudió a las instalaciones de la Asociación de Prensa de Guadalajara junto a los autores del estudio, Beatriz Larraz, Nuria Hernández y Enrique San Martin, para dar a conocer las conclusiones de un trabajo que viene a aportar luz en un lado del Trasvase que nunca ha interesado estudiar.

Un estudio desvela que el trasvase Tajo-Segura es insostenible y que otra gestión del agua es posible y necesaria
Los ribereños de Entrepeñas y Buendía, en colaboración con el Grupo de Investigación del Tajo de la Universidad de Castilla – La Mancha, presentó ante los medios de comunicación un demoledor estudio de los impactos socioeconómicos del Trasvase que visibiliza por primera vez el daño en la cuenca cedente de un Trasvase que está matando al Tajo y a una comarca cada vez más despoblada

Los datos no dejan lugar a la duda, “otro mundo es posible, es necesario un cambio en la gestión del agua”, explicaba Nuria Hernández, consultora independiente, licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales y Máster en Administración y Política de Recursos Naturales por la Universidad de Cornell (USA), así como en Gestión de Recursos Hídricos por la Universidad de Wisconsin-Madison (USA).

Durante su intervención, Hernández lamentó el abandono por parte de la administración sufrido por los municipios ribereños. “El abastecimiento de agua es todavía, cincuenta años después, precario; las comunicaciones no se reconstruyeron hasta los años 90, los ribereños nunca han sido una prioridad”. Así mismo, reivindicó y explicó los usos prioritarios del agua de los embalses según la ley, que en teoría pone por delante el caudal del río Tajo y los usos recreativos de los mismos, pero en la práctica sucede que la única prioridad es el Trasvase.

Por su parte, Beatriz Larraz, doctora en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Castilla-La Mancha y responsable del grupo de investigación del río Tajo en la misma, explicó el brutal descenso y envejecimiento de la población en los municipios ribereños. Una cifra que contrasta con lo visto en el embalse de San Juan, fruto de comparativas en el estudio por ser objeto de una gestión absolutamente distinta por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo, donde se han primado los usos propios del mismo y no los intereses del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo Segura (SCRATS).

La doctora Larraz fotografió la situación de la comarca, con una densidad de población bajísima, “entre las más deshabitadas de España”, un crecimiento nulo y una tasa de reemplazo “del 73 por ciento, frente al 88 que se da en la España rural”.

Finalmente, Enrique San Martín, doctor en Economía por la UNED precisamente gracias a su tesis titulada “Un análisis económico de los trasvases de agua intercuencas: el trasvase Tajo-Segura”, presentó las conclusiones económicas del estudio. Partiendo de la base que a nivel medioambiental el Trasvase es nefasto y a nivel social injusto, “se trasvasa agua a una región más desarrollada y con mayores recursos”, el análisis económico debería dejar al menos una balanza positiva, pero no es así.

San Martín lamentó la escasez de datos, pues “nunca ha interesado otra cosa que medir los beneficios de la cuenca receptora, sin pararse a pensar en la cedente”. Durante su intervención, el doctor mostró su esperanza en conseguir “cambiar una gestión insostenible y romper un círculo vicioso que cada vez hunde más al Tajo y a los municipios ribereños”.

Además, quiso desmentir el “hidromito” de la compensación económica por parte de los regantes murcianos a la cuenca cedente, pues explicó que “no existe tal compensación, sino que es el canon que deben pagar en concepto de amortización del coste de las obras, así como gastos fijos y variables del funcionamiento; y ni siquiera lo cobra directamente, Castilla – La Mancha, sino que lo hace el propio estado”.

Francisco Pérez Torrecilla, presidente de los ribereños y alcalde de Sacedón, que abrió la presentación resumiendo las conclusiones del estudio, se mostró esperanzado con la idea de que “los daños puedan ser reversibles y se pueda gestionar de manera sostenible el agua de nuestros embalses”. No obstante, fue tajante en lo referido a un posible Pacto del Agua, “el único entendimiento posible pasa por la desaparición de este Trasvase y no por la creación de otros nuevos, tenemos que abandonar la idea de que se puede crecer a costa de fagocitar los recursos del vecino”.

La intención de los municipios ribereños es ahora presentar este estudio, así como el adjunto informe hidrológico, a los principales grupos políticos que conforman el parlamento español y ante la Unión Europea, que está estudiando la grave situación en la que se encuentra el Tajo.