La virulencia del incendio forestal originado en La Mierla ha disparado la superficie calcinada hasta las 16.000 hectáreas en la Sierra Norte de Guadalajara, obligando a confinar este domingo por la tarde a los vecinos de Ujados, La Miñosa, Albendiego y Cañamares. El director técnico de extinción, Daniel García Marco, y el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, han actualizado el balance oficial de afectación poblacional, fijando la cifra exacta en 20 núcleos evacuados y 5 confinados, lo que mantiene a unos 800 vecinos desplazados de sus hogares.

El contingente del Plan Infocam combate las llamas en Nivel 2 de emergencia con un despliegue actual de 327 efectivos y 78 medios, de los cuales 27 son aéreos y 47 terrestres. La envergadura sostenida de este siniestro ha requerido ya la movilización histórica y acumulada de 805 profesionales y 170 recursos técnicos desde que un vigilante fijo detectara el primer foco el pasado jueves. Los trabajos sobre el terreno continúan priorizando la defensa directa de los cascos urbanos amenazados, mientras el operativo técnico intenta consolidar un cortafuegos estratégico en la zona de Prádena de Atienza para frenar el avance del frente.
Consultando el archivo de Liberal de Castilla, la dramática cifra de 16.000 hectáreas arrasadas y el blindaje de 25 poblaciones sitúan este siniestro como el mayor desastre medioambiental documentado en la provincia durante las últimas décadas. La inabarcable capacidad destructiva de este fuego empequeñece de forma radical cualquier emergencia forestal previa en la comarca, multiplicando de manera exponencial las 690 hectáreas que ardieron en el paraje del Pico del Lobo en septiembre del año pasado.

