La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT (UGT FICA) ha ganado las primeras elecciones sindicales celebradas en la planta de Se Bordnetze Spain en Cuenca capital. Esta empresa, dedicada a la fabricación de componentes para el sector del automóvil e integrada en el grupo multinacional japonés Sumitomo, cuenta en la actualidad con una plantilla cercana a los 200 trabajadores.
En las votaciones, UGT ha conseguido cinco de los nueve delegados que conforman el nuevo Comité de Empresa. Este resultado otorga a la organización la mayoría absoluta en la representación de los empleados durante esta fase inicial de operaciones de la compañía.

Tras el recuento, el sindicato ha agradecido el respaldo de los trabajadores y ha asumido el compromiso de ejercer una acción sindical fuerte y coherente. La formación, que mantiene la representación mayoritaria del sector automovilístico a nivel nacional, ha destacado la importancia de esta planta para la economía local y su objetivo de asegurar que el crecimiento de la fábrica repercuta directamente en el beneficio de la plantilla.
Asimismo, los representantes de UGT han recordado el trabajo previo realizado de la mano de las administraciones públicas para facilitar la instalación de esta empresa en la ciudad, un movimiento estratégico diseñado para reflotar el empleo industrial conquense.
Hemeroteca y contexto histórico
Una revisión del archivo de liberaldecastilla.com permite entender el peso real de estas primeras elecciones sindicales en el marco económico local. La implantación de Se Bordnetze Spain en Cuenca no fue un movimiento aislado, sino que se planteó desde sus inicios como una tabla de salvación para un tejido industrial históricamente castigado por la despoblación y la falta de inversiones.
La constitución formal de este comité de empresa representa la maduración del proyecto. Los registros históricos de la provincia muestran que el verdadero desafío de Cuenca nunca ha sido únicamente atraer grandes anuncios de multinacionales, sino conseguir que estas plantas consoliden su producción y estabilicen a sus trabajadores. Con la estructura laboral ya organizada en torno a este nuevo comité, la fábrica de Sumitomo pasa de ser una promesa institucional a convertirse en un motor industrial operativo que ahora debe afianzar sus raíces en la capital.

