El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado este 10 de julio una inversión de 90,8 millones de euros destinada a la conservación de 838 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado en Castilla-La Mancha. La medida, autorizada en Consejo de Ministros y con un plazo de ejecución de cinco años, centra buena parte de sus esfuerzos en garantizar la seguridad en vías fundamentales de las provincias de Guadalajara y Cuenca. Las empresas adjudicatarias asumirán la vigilancia, la atención de accidentes, la vialidad invernal y el mantenimiento de las instalaciones.
Actuaciones en Guadalajara
Los trabajos en la provincia guadalajareña se focalizan en el principal corredor logístico que conecta el centro peninsular con Aragón. Las labores de mantenimiento abarcarán los siguientes puntos kilométricos:
Autovía A-2 entre los kilómetros 38 y 139, incluyendo sus distintas vías de servicio.
Carretera N-2 en los tramos comprendidos entre los kilómetros 70 y 73.
Carretera N-2 entre los puntos 126 y 129.

Obras en vías de Cuenca
El despliegue en el territorio conquense abarca una extensa red y atiende a múltiples vías de titularidad estatal. Además de la conservación ordinaria, el Ministerio ha contemplado una obra específica para la rehabilitación del firme en los ramales de enlace del kilómetro 242 de la A-3. Las carreteras incluidas en este plan de mejora son:
Autovía A-3 entre los kilómetros 71 y 247, dividida en dos grandes tramos de actuación.
Autovía A-31 desde su inicio en el kilómetro 0 hasta el 30.
Autovía A-43 entre los puntos 172 y 175.
Vías nacionales N-3 (kilómetros 165 a 235) y N-310 (kilómetros 174 a 198).
Hemeroteca y archivo local
La revisión del archivo de Liberal de Castilla sobre el estado de la A-2 en Guadalajara y la A-3 a su paso por Cuenca refleja que la conservación de estas arterias es una demanda histórica y constante. En los últimos años, el intenso tráfico de vehículos pesados y el desgaste provocado por las campañas de vialidad invernal han obligado a ejecutar parcheos urgentes y asfaltados integrales. Las noticias previas publicadas en este medio documentan cómo el mantenimiento preventivo de estas carreteras resulta vital para evitar cortes prolongados y garantizar el flujo logístico.
Evolución del mantenimiento viario
La gestión de las infraestructuras estatales en Castilla-La Mancha ha pasado de ser puramente reactiva a incorporar estrictos criterios de sostenibilidad. Mientras que en el pasado los contratos se limitaban a reparar el asfalto deteriorado, los nuevos pliegos exigen a los adjudicatarios presentar un plan de descarbonización en seis meses. Esta evolución técnica implica la incorporación de vehículos eléctricos para vigilancia y sistemas de autoconsumo energético, asegurando que las carreteras de Cuenca y Guadalajara no solo sean más seguras, sino que avancen hacia un balance neutro en carbono.

