Desde este lunes 13 y hasta el próximo 19 de julio, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará la vigilancia en todas las carreteras de la provincia de Cuenca. Esta nueva campaña de la Dirección General de Tráfico (DGT), presentada por la subdelegada del Gobierno, M.ª Luz Fernández, busca prevenir el consumo de alcohol y drogas al volante durante una época de alta movilidad por las vacaciones estivales. Los agentes establecerán puntos de control en turnos de mañana, tarde y noche para abarcar cualquier franja horaria. Estarán acompañados por voluntarios de la asociación Aspaym, quienes concienciarán a los conductores a pie de carretera sobre los riesgos reales de estas conductas.
El riesgo de la siniestralidad
El jefe provincial de Tráfico en Cuenca, Diego Cerezo, explica que el consumo de estas sustancias sigue siendo un factor recurrente en los accidentes mortales en la provincia. Por ello, la subdelegada del Gobierno ha insistido en que la única tasa segura al volante es 0,0, instando a los ciudadanos a intervenir y evitar que personas ebrias se pongan a los mandos de un vehículo. Además de mermar la capacidad visual, alterar el tiempo de reacción y afectar la coordinación, el consumo de estupefacientes mantiene una alta prevalencia. Los datos oficiales del estudio EDAP reflejan que más del 9% de los conductores ha consumido alguna sustancia recientemente, siendo el cannabis (7,1%) y la cocaína (5,7%) las más frecuentes. Las autoridades reiteran que trucos populares para engañar al alcoholímetro, como beber café o hacer deporte, resultan completamente ineficaces.
25 años de prevención
La hemeroteca de seguridad vial en la provincia muestra cómo la implicación ciudadana ha transformado la concienciación social en las últimas décadas. La participación de la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos (ASPAYM) en los controles de verano de Cuenca se ha afianzado como una constante histórica. José Luis Mota, presidente de la entidad, subraya que llevan un cuarto de siglo colaborando ininterrumpidamente con la DGT para visibilizar las secuelas irreversibles de los siniestros de tráfico.
Esta evolución en las carreteras, impulsada también por la implantación del carnet por puntos hace 20 años, refleja un cambio profundo en el abordaje de la seguridad vial en la región. El archivo documental demuestra cómo el operativo ha transitado desde una vigilancia puramente sancionadora hacia una estrategia de prevención integral. Dentro de este modelo, el testimonio directo de las víctimas a pie de control frente a los conductores locales mantiene un impacto disuasorio que ha sido fundamental para consolidar el descenso continuado de víctimas mortales en las carreteras conquenses.


