La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha vuelto a manifestarse este jueves a las puertas de las principales sedes postales de la región, incluidas las oficinas de Cuenca y Guadalajara, para denunciar la precariedad laboral, la merma continuada de personal y el incumplimiento del Acuerdo Marco suscrito el 31 de diciembre de 2024. La plantilla de la empresa pública en Castilla-La Mancha se sitúa actualmente en torno a los 1.660 empleados frente a los más de 2.200 que ejercían hace cuatro años, contando con apenas 200 trabajadores en Guadalajara y 180 en Cuenca sumando contratos temporales. Ante esta situación, la central sindical cifra en un mínimo de 450 a 500 contrataciones adicionales el refuerzo urgente necesario en la comunidad para descongestionar el servicio de paquetería, el reparto ordinario y la entrega de notificaciones administrativas con plazos perentorios.

El sindicato alerta de que la falta de cobertura en las bajas y vacantes está penalizando tanto a los centros urbanos como a los repartos del medio rural en las provincias castellano-manchegas. La protesta hace especial hincapié en el elevado volumen de contratos a tiempo parcial, que a escala estatal alcanzan a más de 4.000 profesionales con remuneraciones mensuales de entre 800 y 900 euros, concentrándose el 70 por ciento de estas jornadas reducidas en las oficinas de atención ciudadana. Para revertir este escenario, la organización exige a la dirección de Correos la ejecución inmediata de los compromisos adquiridos en el pacto marco: implantación efectiva de las 35 horas semanales, conversión de los contratos parciales a jornadas completas y reactivación del plan de rejuvenecimiento para dar curso a las salidas voluntarias que aguardan 9.500 operarios desde hace dos años, convocando una gran protesta en Madrid para el próximo 30 de septiembre.
Esta movilización da continuidad a la concentración con la que la central sindical abrió su calendario de protesta el pasado 3 de septiembre en las cabeceras provinciales de Cuenca y Guadalajara, donde el servicio postal arrastra tensiones de plantilla denunciadas de forma recurrente en comarcas como La Manchuela y en municipios de la campiña. El recorte acumulado en la última década, que en el ámbito nacional ha rebajado el censo de 66.000 a 44.000 trabajadores, mantiene en jaque las rutas de reparto periféricas y la atención al usuario en ambas provincias, sumándose a los paros y quejas vecinales que en los últimos ejercicios se han reproducido ante la sobrecarga de los carteros rurales.

