El 17 de julio de 2026, el alcalde de Azuqueca de Henares ordenó la expulsión de la presidenta de la Junta de Personal, Mª Eugenia Gómez Gómez, durante el transcurso del último pleno municipal. La representante de los trabajadores, que asistía a la sesión de manera pacífica desde la zona del público junto a decenas de empleados del Consistorio, fue desalojada por mover el dedo índice de izquierda a derecha en señal de negación ante unas declaraciones del equipo de Gobierno sobre el estado de las negociaciones. La Junta de Personal y el Comité de Empresa han calificado la decisión de desproporcionada y autoritaria, subrayando que el gesto fue instintivo, silencioso y no alteró en ningún momento el desarrollo de la sesión. Ambos órganos sindicales exigen una rectificación pública por parte de la Alcaldía y urgen a retomar una vía de negociación colectiva real basada en el respeto mutuo.

Este episodio marca un nuevo punto de fricción en un conflicto laboral que lleva meses gestándose en el municipio guadalajareño. La hemeroteca de Liberal de Castilla documenta que la tensión se hizo pública a principios de este mismo mes de julio, cuando la plantilla denunció el impago de complementos salariales consolidados durante los últimos tres meses y una alarmante falta de personal en servicios esenciales. El Ayuntamiento de Azuqueca respondió el pasado 8 de julio justificando el bloqueo de este plus de productividad por motivos de legalidad, apoyándose en informes vinculantes de la Intervención Municipal y del Tribunal de Cuentas que obligan a adaptar estas cuantías a la normativa vigente. La presencia voluntaria y silenciosa de los trabajadores en el pleno de ayer buscaba reivindicar avances ante este estancamiento, desembocando finalmente en la expulsión de su máxima representante y evidenciando la profunda fractura existente entre el equipo de Gobierno y la plantilla.

