Telefónica ha activado su plan operativo de verano para garantizar la cobertura móvil durante los eventos más multitudinarios de los próximos meses. Hasta el 15 de septiembre, la operadora optimizará su red 5G y desplegará unidades de refuerzo para absorber los picos de demanda derivados del turismo y las celebraciones locales. En la provincia de Cuenca, esta mejora de infraestructura dará soporte técnico al Festival de Villalpardo y a las fiestas patronales de Alcalá de la Vega, Enguídanos y Pozorrubio de Santiago. Además, asegurará el servicio en citas de gran afluencia en la capital, como la esperada Feria de San Julián y el Combate Medieval.

Por su parte, en la provincia de Guadalajara, las actuaciones técnicas se centrarán en garantizar una conectividad ininterrumpida durante las populares fiestas de Trillo y Brihuega. El dispositivo general de la compañía contempla más de 500 intervenciones sobre la infraestructura ya existente y la movilización de 109 unidades móviles. Estas estaciones portátiles resultan clave para ofrecer cobertura en fechas críticas de alta aglomeración, como el próximo puente del 15 de agosto. Sergio Sánchez, director de Operaciones, Red y TI de Telefónica España, enmarca este esfuerzo en la necesidad de mantener la calidad tecnológica en momentos de máxima concentración turística.
Para lograr esta capacidad, el plan optimiza el uso combinado de las bandas de 700 MHz y 3.500 MHz. Esta tecnología de altas prestaciones permite a los usuarios multiplicar la velocidad de navegación y reducir la latencia al mínimo, garantizando descargas rápidas incluso cuando miles de personas intentan conectarse a la vez en una misma plaza o recinto ferial.
Evolución de la conectividad regional
Este despliegue estival supone un salto cualitativo en la consolidación tecnológica de nuestras provincias, marcando una evolución clara respecto a las actuaciones de los meses anteriores. Tal y como venimos analizando en el archivo de Liberal de Castilla durante el último año, la primera fase de expansión del 5G en Cuenca y Guadalajara se centró en encender nuevas antenas para asegurar servicios digitales básicos en entornos rurales.
Aquellos despliegues iniciales de la banda de 700 MHz tenían como objetivo romper la brecha digital y fijar población garantizando conexión durante el invierno. Sin embargo, el operativo de este verano demuestra un cambio de etapa en la estrategia de telecomunicaciones local. La red ya no solo alcanza el territorio, sino que demuestra tener el músculo técnico necesario para soportar la ultra banda ancha móvil bajo estrés, evitando los tradicionales apagones o colapsos de cobertura que sufrían nuestros municipios cuando multiplicaban su población durante las fiestas patronales.

