El Ayuntamiento de Tarancón pondrá a disposición de los vecinos un total de 2.000 pulseras centinela durante las fiestas en honor a la Virgen de Riánsares, una herramienta preventiva destinada a detectar sustancias estupefacientes en vasos y frenar posibles casos de sumisión química en los recintos festivos.
Detección rápida y recaudación solidaria
Los dispositivos están homologados y cuentan con reactivos capaces de identificar hasta 23 tipos de sustancias ilícitas en contacto con las bebidas. Para garantizar su fiabilidad, las pulseras deben emplearse durante las horas posteriores a la apertura de su precinto protector.

La distribución se canalizará a través del Punto Violeta fijo del recinto de carpas entre el 7 y el 12 de septiembre, en horario ininterrumpido de 01:00 a 04:30 horas. Con el fin de asegurar un reparto responsable, se ha fijado un precio simbólico de un euro por unidad y de cinco euros para el lote de siete unidades. Toda la recaudación obtenida se destinará íntegramente a la delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
La iniciativa ha sido impulsada de forma transversal por las áreas municipales de Salud, Festejos, Igualdad y Educación, bajo la coordinación técnica del Plan Municipal de Drogas y Conductas Adictivas y el Centro de la Mujer de Tarancón.
Cobertura especial en el galopeo
Junto a la atención fija nocturna en las carpas, el consistorio desplegará un dispositivo reforzado el 7 de septiembre con motivo del tradicional galopeo inaugural.
Punto Violeta itinerante a lo largo del recorrido festivo.
Punto de atención en la Glorieta del Convento entre las 13:00 y las 14:15 horas.
La ciudadanía puede consultar los protocolos de actuación y los servicios de asistencia a través del portal institucional del Ayuntamiento de Tarancón.
Protocolos de seguridad en las fiestas taranconeras
La implantación de estos test preventivos consolida el protocolo municipal de convivencia y protección ciudadana diseñado para las concentraciones multitudinarias de septiembre.
En convocatorias previas, el municipio ya reforzó la vigilancia en el recinto ferial y las zonas de carpas mediante la coordinación de la Policía Local, la Guardia Civil y los servicios sanitarios. La integración de herramientas de detección química y la presencia de puntos de atención móviles durante los actos más concurridos afianzan el modelo de prevención directa a pie de calle en las fiestas de la comarca.

