El Ayuntamiento de Tarancón ha puesto en marcha una red con más de una decena de espacios dedicados a la recogida de pilas usadas y acumuladores domésticos. Esta iniciativa, anunciada por la Concejalía de Medio Ambiente el 12 de mayo de 2026, busca acercar el reciclaje a las rutinas diarias de los vecinos, distribuyendo los contenedores en dependencias municipales y centros educativos de gran afluencia.
La concejala del área, Elisa Sánchez, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para participar de forma activa en la separación de este tipo de residuos. El objetivo central de la campaña es evitar que metales pesados como el mercurio, el cadmio o el plomo acaben filtrándose en el suelo y el agua, protegiendo así la salud pública y el ecosistema de la comarca.
Ubicaciones y economía circular
Los depósitos se han instalado de manera estratégica para dar cobertura a diferentes perfiles de la ciudad. Los ciudadanos ya pueden dejar sus pilas en la misma plaza del Ayuntamiento, el Centro Social, el Centro Joven, la Biblioteca Municipal Luis Rius y el Punto Limpio.
Además, la medida se extiende de forma directa a la comunidad educativa. Se han habilitado puntos específicos en los colegios Duque de Riánsares, Gloria Fuertes, Melchor Cano y Nuestra Señora de la Merced, así como en los institutos La Hontanilla y Luisa Sigea. Con esta distribución, el consistorio taranconero pretende fomentar la economía circular, ya que el correcto tratamiento de estos materiales previene el daño ambiental y permite la recuperación de componentes para su reutilización.
Hemeroteca y evolución medioambiental
La integración de estos nuevos contenedores en edificios públicos y colegios supone un paso clave en la descentralización del reciclaje en Tarancón. Históricamente, tal y como se ha documentado en Liberal de Castilla, el peso de la gestión de residuos altamente contaminantes o específicos recaía casi en exclusiva sobre las instalaciones del Punto Limpio municipal.
Esta ampliación de puntos refleja una transición hacia un modelo mucho más accesible. El municipio pasa de un sistema donde el ciudadano debía desplazarse de forma expresa para reciclar, a una estrategia que inserta la sostenibilidad en el centro de la vida administrativa y escolar. Al eliminar las barreras físicas para la separación de residuos, Tarancón consolida su infraestructura medioambiental y asegura que las nuevas generaciones integren el cuidado del entorno en su día a día.


