Cuando hace sólo unos minutos que ha terminado la XX Edición del Mercado Medieval de Tamajón, el alcalde de un villa que precisamente ayer reivindicaba esta condición con la inauguración de la restauración de La Picota, la calificaba como una de las más “entrañables de cuantas se han celebrado hasta la fecha”, siendo el día de ayer sábado, “probablemente el que más concurrido del Mercado en los últimos años”.

Tamajón ha celebrado este fin de semana una exitosa vigésima edición de su mercado medieval
El tiempo, que amenazaba lluvia el sábado, respetó el evento, que no dio un respiro a los visitantes, entre actividades, exposiciones, teatro, combates, aula de la naturaleza. Y, pese a que hoy domingo, ha llovido de manera intermitente, el balance turístico y de proyección de la imagen del municipio es “muy positivo”, afirma Eugenio Esteban, alcalde de la villa.

A lo largo del día de hoy, domingo, las lluvias intermitentes han impedido que la villa redondease la presente edición como la más exitosa en cuanto a público de la historia del mercado, iniciado en 1999. A partir de las once de la mañana de ayer, y más profusamente decoradas que nunca, con pendones y banderas que representaban los escudos heráldicos de los apellidos más comunes en Tamajón, el mercado quedaba inaugurado. Michel Redrado, organizador del evento, VER INTERVENCION MICHEL REDRADO destacaba la cantidad de propuestas, siempre en perpetua renovación, que han sido programadas este año, así como también algunos clásicos, que el público que acude a la Sierra Norte espera.

Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial, José Manuel Latre, destacaba ayer en la apertura de esta vigésima edición el empeño del alcalde, Eugenio Esteban, para recuperar este mercado. VER  JOSE MANUEL LATRE Y, precisamente correspondió al regidor, impulsor de la iniciativa desde su mismo inicio, recordar los últimos años de historia del Mercado Medieval.  “Fue en 1999 la primera vez que organizamos y celebramos el primer Mercado Medieval de Tamajón para conmemorar el privilegio que nos otorgó Alfonso X, promocionar nuestro pueblo, y recordar los últimos mercados que se celebraron todos los meses de septiembre con motivo de las fiestas patronales en honor de la Virgen de los Enebrales, hasta la década de los años de 1950”, resumió.

Eugenio Esteban afirmó que, después de dos décadas, el Mercado Medieval de Tamajón es un referente entre las ciudades y villas que celebran jornadas medievales, “en la Península Ibérica y en el  sur de Francia, como también lo es en nuestro entorno”. En palabras del alcalde de Tamajón, el éxito hay que agradecérselo a los agalloneros “verdaderos artífices y protagonistas de ésta fiesta”, a quienes dio las gracias en el momento de la vigésima edición del evento. VER EUGENIO ESTEBAN

En el pregón, el historiador Aurelio García glosó la historia de la villa agallonera, entresacando algunos datos curiosos del periodo medieval local. “Fue una vez concluida la Reconquista cuando Tamajón adquirió importancia, por ser un núcleo de población situado en un cruce de caminos, con una considerable actividad económica que se consolidó en el siglo XIII, cuando el rey Alfonso X, El Sabio, le concedió en 1259, el privilegio de celebrar un mercado los martes”. Ese privilegio se conserva en el archivo municipal, y justamente ese ha sido uno de los documentos que, a lo largo de la celebración, se ha mostrado a los visitantes. El propio Aurelio García les ha dado, a quienes las requerían, las pertinentes explicaciones técnicas.

Así fue como Tamajón se convirtió en la capital de la Sierra Norte hasta 1664, puesto que a este privilegio se le unió otro que potenciaba la repoblación del municipio. Consistió en que los activos arrieros y comerciantes de la villa tenían el privilegio de no pagar portazgo cuando se desplazaban con sus mercaderías a otras ferias de Castilla. Esta exención tan importante para la época llegó en 1289. Fue otorgada por Sancho IV, y fue confirmada después en varias ocasiones. La economía de Tamajón se basaba en dos pilares, el comercio y la ganadería, aunque también tenía importancia la agricultura y una activa industria de tenerías.  Por último, García destacó que la inauguración de La Picota, a cuya recuperación él mismo ha contribuido decisivamente, ya es un nuevo atractivo turístico para la villa. VER AURELIO GARCIA

Y como sin música no hay fiesta, después de la inauguración, los Gaiteros Mirasierra le pusieron música, como en todas las anteriores ediciones, desde la primera, al Mercado Medieval. “Seguimos en la brecha, hasta que el cuerpo aguante”, destacaba ayer por la mañana Valentín Pérez, alma mater del grupo junto a Antonio Garrido. “Vamos a muchos eventos y fiestas, pero como éste, no hay ninguno. Por eso venimos cada año con una ilusión tremenda. Y aún más cuando somos hermanos de honor de la Hermandad de la Virgen de los Enebrales, una distinción de la que presumimos por dónde vamos. Llevamos a La Serrana en el pecho y nos cuida”. VER VALENTIN PEREZ

Una de las novedades de la feria ha sido la acuñación de maravedíes conmemorativos del vigésimo aniversario del Mercado Medieval, como se hacía realmente en la edad media. VER ACUÑACIÓN MARAVEDIES.  En todo caso, y pese a que, como cada año, el Mercado se ha renovado en parte, no han faltado los clásicos. Uno de ellos es el artesano del vidrio ilerdense Fran Carnerero, que además de vender sus figuritas de cristal, las fabricaba allí mismo, mostrando su arte a quien le preguntaba por él. El cantero asturiano Christian Marme esculpía en piedra una cabeza de águila, tomando como modelo las de los animales del aula de la naturaleza, cuya sede agallonera se instala siempre en la misma Plaza del Ayuntamiento. Tampoco faltó a su cita con Tamajón El Tuku, artesano de la madera, tan didáctico como excelente tallador de todo tipo de maderas.  El maestro cervecero Oscar Medina ha triunfado este fin  de semana con la cerveza que conmemora el  XX aniversario del Mercado Medieval,  “una cerveza rubia sencillita, fácil de beber”, que ha etiquetado con el aniversario. A Medina se le puede ver en muchos eventos de la provincia, a los que siempre acude con producto personalizado. Por supuesto, no faltó en Tamajón, puesto que el escudo de su marca, Vulturis, refleja la silueta del Ocejón. VER OSCAR MEDINA

La cocina de Daniel daba a probar a los visitantes sus mermeladas artesanales, hechas siempre con fruta de temporada. Las había de pimiento rojo, de cebolla, de pera a la canela o zanahoria con un toque de naranja, todas deliciosas. VER COCINA DE DANIEL Otro clásico de la parte artesana de la alimentación en el Mercado, Luis Coracho,  volvía a llevar a Tamajón sus quesos de cabra y de oveja, hechos en Hita con producto local y comarcal. Además, este año estrenaba unas cremas hechas a partir del queso de oveja. VER LUIS CORACHO Todos los puestos se diseminaban a lo largo de la calle de Enmedio, y en la misma plaza del Ayuntamiento, dando ambiente y colorido a la vigésima edición.

Además de los Gaiteros, la ambientación musical de la feria le ha correspondido al grupo de jóvenes madrileños Edena Ruh, cuyo nombre proviene, como explicaban ayer, “de un grupo de artistas itinerantes que animaban los mercados de los pueblos subidos en sus carromatos, tomado desde la fantasía”. Su música, de sonido medieval, también hace guiños a otras músicas, incluso al heavy metal, pero tocadas siempre con instrumentos tradicionales, como el tambor provenzal, la gaita asturiana, un instrumento de cuerda, el colchón del grupo, la armonía, fabricado por ellos mismos y que llaman “largola” y la gaita gallega, pero a la usanza de las cantigas de Alfonso X, El Sabio, con un cuerno para amplificar el sonido, con un diseño propio. En este tiempo están cocinando su primer trabajo, autoeditado, que quieren lanzar este verano. Además, le están muy agradecidos a Tamajón, porque precisamente el Mercado Medieval fue el origen del grupo. VER EDENA RUH

Al término del Mercado Medieval, Eugenio Esteban, alcalde de Tamajón, agradecía al equipo de Professional History su implicación con el mercado, un  año más, y especialmente la generosidad de su responsable, Michel Redrado, que nos ha ayudado a mejorar el proyecto de La Picota, y ha calificado el Mercado Medieval como “magnífico escaparate de nuestro pueblo”, y como “una más de las maneras que tenemos de reivindicar nuestra historia y nuestros productos para luchar así contra la despoblación del medio rural”. Y, pese a que hoy domingo, ha llovido de manera intermitente, el balance turístico y de proyección de la imagen del municipio de la XX Edición del Mercado Medieval es “muy positiva”, termina Eugenio Esteban.