El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destinado 1.326.000 euros durante la actual legislatura para transformar y actualizar las infraestructuras de siete comunidades de regantes en la provincia de Cuenca. Esta inversión cubre el 90% de los costes en cada proyecto, permitiendo a los agricultores locales adaptar sus instalaciones sin asumir una carga financiera que, en muchos casos, sería inasumible para pequeños municipios. Rodrigo Fernández, delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, ha confirmado este lunes desde la Serranía que antes de que finalice el año se lanzará una nueva convocatoria de ayudas con el mismo objetivo.
Impacto directo en el territorio
La modernización del uso del agua resulta indispensable para el sostenimiento económico de la provincia, especialmente en un sector primario que fija población en el entorno rural. Las intervenciones se centran en reparar infraestructuras críticas y reducir al máximo las pérdidas de agua, lo que se traduce en un uso mucho más eficiente de los recursos hídricos disponibles. Un ejemplo evidente del impacto de estas ayudas se encuentra en la Comunidad de Regantes ‘Río Laguna y Novatío’, ubicada en Campillos Sierra, que ha logrado cuadruplicar su superficie cultivada tras recibir cerca de 100.000 euros para actualizar su sistema.

Por su parte, en el municipio de Huerta del Marquesado, la comunidad ‘San Isidro’ ha invertido algo más de 33.000 euros procedentes del gobierno autonómico para cubrir y reparar su balsa de riego en la cuenca del Júcar. Este plan de modernización se extiende a lo largo de toda la geografía conquense para asegurar el futuro de varias zonas de cultivo. Las mejoras benefician directamente a las siguientes entidades locales:
La agrupación ‘El Borbotón’ desarrolla su actividad en el término de Huete.
La entidad ‘La Grajuela’ abarca los municipios de Sisante, Pozoamargo y Casas de Benítez.
La comunidad ‘La Noria’ opera en Villalba de la Sierra.
Los regantes de Villalbilla, Júcar y Mariana comparten y optimizan recursos.
La organización ‘La Chocilla’ gestiona el agua en Casas de Guijarro.
Evolución de las políticas hídricas
El archivo histórico de Liberal de Castilla refleja cómo la gestión integral del agua se ha consolidado como el eje central de la agenda agraria regional durante el último año. Las informaciones que hemos venido publicando documentan una transición clara en el campo conquense. Hemos pasado de relatar la solicitud de medidas de emergencia para paliar los efectos inmediatos de la sequía, a presenciar la ejecución de inversiones estructurales a largo plazo.
Esta inyección económica de más de 1,3 millones responde exactamente a esa necesidad de blindar el sector primario frente a la irregularidad de los ciclos climáticos. Al financiar la inmensa mayoría de estas obras, la administración pública no solo soluciona problemas puntuales de fugas en balsas obsoletas, sino que aporta certidumbre. El agricultor entiende ahora esta trayectoria no como un parche temporal, sino como una estrategia firme para garantizar que el campo siga siendo un motor de vida rentable y sostenible en la provincia.

