Lo cuenta el diario El Mundo. Sergio Morate, acusado del asesinato deMarina Okarynska y Laura del Hoyo, confesó su doble crimen ante la Policía. A los agentes que le acompañaron en su trayecto de Madrid a Cuenca tras ser detenido les contó que su intención era matar sólo a su ex novia Marina, y no a Laura, y que los asesinatos lo realizó en solitario, aunque pidió prestado un coche a un amigo para trasladar los cadáveres.