La provincia de Guadalajara consolida su peso en el mapa del turismo regional con la incorporación de seis nuevas localidades a la red de Municipios Turísticos de Castilla-La Mancha. Molina de Aragón, Hita, Corduente, Arbancón, Jadraque y Brihuega recibirán este reconocimiento en los próximos días con su publicación oficial. A ellas se sumará, por parte de la provincia de Cuenca, la histórica villa de Alarcón.
El anuncio lo ha realizado este lunes la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, durante la inauguración del II Congreso Internacional de Turismo Gastronómico Discover-Eat en Sigüenza. Con la entrada de estos siete municipios de nuestro entorno —junto a otros cuatro de Ciudad Real y Albacete— la red autonómica alcanza las 27 localidades. El objetivo de esta ampliación es establecer un marco de trabajo coordinado entre la Junta y los ayuntamientos para impulsar la economía local a través del patrimonio y la gastronomía.

El congreso se está desarrollando en la Iglesia de Santiago de Sigüenza, un espacio clave para el municipio que se convertirá en el Centro de Interpretación del Románico gracias a los Planes de Sostenibilidad Turística. Durante el encuentro, que cuenta con ponencias, debates y degustaciones en localidades vecinas como Cogolludo, se ha puesto en valor el peso de la marca Raíz Culinaria, que ya cuenta con 98 embajadores y 12 restaurantes con Estrella Michelin en Castilla-La Mancha. La jornada inaugural también ha dejado espacio para la solidaridad, guardando un minuto de silencio por las víctimas del doble terremoto de Venezuela.
Si revisamos el archivo reciente de Liberal de Castilla, la evolución de esta red turística muestra un crecimiento exponencial que define la actual estrategia autonómica. A finales de 2024, nuestras páginas recogían cómo Sigüenza se convertía en uno de los dos únicos enclaves en estrenar este título en toda la región. En apenas un año y medio, el proyecto ha pasado de aquel par de municipios pioneros a una red sólida de 27 localidades. Esta apuesta institucional busca replicar y expandir el impacto económico en las zonas rurales; un retorno que ya quedó patente en la primera edición de Discover-Eat en Campo de Criptana, donde se generó un impacto estimado de 2,8 millones de euros. Ahora, el foco recae sobre el tejido patrimonial de Guadalajara, reforzando proyectos paralelos como la candidatura a Patrimonio de la Humanidad del Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza.

