La Asociación Convento de Santa María ha abierto una subasta solidaria de dos pinturas del creador valenciano Antonio Ferri con el objetivo de financiar las obras urgentes del Convento Trinitario de Nuestra Señora de la Concepción, ubicado en Santa María del Campo Rus (Cuenca). La puja, que parte sin precio mínimo fijado, permanecerá abierta a ofertas de coleccionistas y particulares hasta el 30 de noviembre.
Los fondos que se obtengan se destinarán íntegramente a techar y cerrar el crucero de la iglesia conventual. Esta zona permanece a la intemperie desde el colapso de su cúpula hace medio siglo, una situación de vulnerabilidad estructural que motivó su inclusión en la Lista Roja del patrimonio en peligro de Hispania Nostra en abril de 2025.

Dos piezas representativas del pintor de la Vall d’Albaida
Las obras subastadas han sido donadas por un socio de la entidad, amigo personal del desaparecido pintor de Ontinyent y Bocairent, cuya trayectoria internacional alcanzó galerías de Estados Unidos y el norte de Europa.
La primera pieza, titulada Ángel (76 x 90 cm), pertenece a la serie inspirada en los ángeles músicos renacentistas hallados en la catedral de Valencia, plasmada con alas doradas y teselas de tonos ocres sobre fondo azul.
La segunda es El pájaro de fuego (67 x 99 cm, 2016), una composición abstracta dominada por gamas naranjas e incandescentes que el autor dedicó como homenaje a la célebre partitura de Ígor Stravinski.
De cuna de Carlos Patiño al abandono tras la Desamortización
El inmueble original se fundó en 1564 a instancias de los propios vecinos de la villa y de su señor, Antonio del Castillo Portocarrero, sobre la antigua ermita de la Purísima Concepción, matriz del actual asentamiento urbano.
Entre sus muros inició su formación musical Carlos Patiño (1600-1675), quien llegaría a ser maestro de la Real Capilla de Felipe IV. La comunidad trinitaria de este enclave también intervino de forma directa en las misiones de rescate de cautivos en Argel vinculadas a Miguel de Cervantes.
La Desamortización de Mendizábal clausuró el convento en 1836 tras 271 años de actividad religiosa ininterrumpida. El abandono derivó en el hundimiento de la cúpula y el crucero barroco durante la década de 1970, lo que expuso la nave central a las filtraciones continuas de agua.

Recuperación vecinal y cesión del Obispado por medio siglo
La Asociación Convento de Santa María se constituyó en 2024 para frenar la pérdida definitiva del monumento y suma cerca de 200 socios. La organización gestiona el complejo tras formalizar con el Obispado de Cuenca un acuerdo de cesión por un periodo de 50 años.
Durante los dos últimos ejercicios, las cuadrillas vecinales y la maquinaria especializada han retirado toneladas de maleza y escombros del interior de la nave. Las labores han permitido sacar a la luz las hornacinas originales, el altar y un zócalo con policromía azul oculto durante décadas.
El enclave acoge asimismo la Escuela de Patrimonio de Santa María del Campo Rus, promovida junto al Ayuntamiento con el respaldo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para impartir formación práctica en técnicas constructivas tradicionales y oficios de restauración.
Procedimiento y calendario para presentar ofertas
El colectivo promotor tramita las propuestas de adquisición a través de sus canales oficiales y en el perfil de Instagram @conventosantmaria, con opción de inspección presencial de los lienzos para los interesados.
El plazo límite de recepción de plicas económicas expira el 30 de noviembre de 2026. La recaudación se aplicará de forma directa en la consolidación arquitectónica de la cubierta para evitar daños irreversibles en la nave del templo.

