San Mateo es la gran fiesta de Cuenca capital, que conmemora la conquista de la ciudad por Alfonso VIII el 21 de septiembre del año 1177. No se debe confundir con el denominado efecto Mateo, que alude a las situaciones de injusticia que sufre la provincia como consecuencia de las políticas del Gobierno regional.
El efecto Mateo toma su nombre del postulado evangélico “a cualquiera que tiene se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará”. El repertorio de acontecimientos que certifican la existencia del efecto Mateo es extenso, porque el gobierno de Emiliano García Page utiliza los fondos europeos como coartada para hacer lo que quiere sin contar con la ciudadanía.

Un ejemplo de no tener en cuenta lo que pide la ciudadanía, es el de los remontes del casco antiguo de Cuenca. La asociación de vecinos manifestó que sus prioridades eran la limpieza, estado de las aceras, seguridad, transporte público, control del tráfico, aparcamientos, antes que un proyecto mecánico para facilitar la subida de turistas. Pero el gobierno de Page, en vez de dar lo que pedía financia con fondos europeos y del consorcio unos remontes mecánicos que benefician a constructoras y a las empresas turísticas. Al barrio le quitan tranquilidad, dignidad, partidas del presupuesto, árboles de los bancales, espacios verdes, zonas ajardinadas, y continúa sin limpieza, seguridad, transporte y etc.
Otro reflejo del efecto Mateo es la clausura del tramo de la línea de ferrocarril Madrid-Cuenca-Valencia con premeditación y falsedades. La Comisión Europea declara a Cuenca zona prioritaria para la inversión de los fondos Next-Generation EU, pero García Page decide no invertir en un ferrocarril cuyas 22 hectáreas de terreno en el centro de Cuenca codiciaban los empresarios de la CEOE. Así que la Junta de Castilla-La Mancha firma el año 2022 con la expresidenta de ADIF y presunta delincuente, Isabel Pardo de Vera, un Protocolo (“Plan XCuenca”), que excluye la participación de los alcaldes de los pueblos a los que quita el tren. Así que el cierre del ferrocarril es una prueba de cómo desposeer a la ciudadanía de lo que es suyo, para que se den el pelotazo algunos privilegiados.
Otra muestra de cómo el Gobierno de Castilla-La Mancha da a los que tiene y quita a los que no tienen es el proyecto turístico que la empresa americana Toroverde Parks International pensaba inaugurar el año 2025. El plan es construir en 1.100 hectáreas del monte público de la Sierra de Bascuñana (Cuenca) un parque de aventuras y hoteles de lujo para disfrute de una minoría afortunada. El Gobierno de García Page lo declara proyecto de singular interés y utiliza como cortina de humo para frenar las protestas por la clausura del tren. La empresa americana consiguió terrenos a precio de ganga, y cinco millones de euros de la empresa pública de Castilla-La Mancha. En cambio, la población conquense se queda sin un monte vendido por once millones menos de su valor; pierde mil empleos directos no creados por años de inactividad y los ingresos del millón de visitantes que no vinieron el año 2025 ya que nada se ha construido.
A la vista de lo expuesto, es evidente que las actuaciones de los poderes públicos en remontes, ferrocarril y parque turístico, inspiradas en el efecto Mateo, perjudican a la ciudadanía de la provincia, porque pierde recursos, poder y el afán de lucha que tenía. Sin embargo, el atraso de Cuenca es rentable para el Gobierno regional, que gracias a su pobreza obtendrá más fondos europeos para invertir en las otras provincias desarrolladas. Así que la injusticia seguirá. Por cierto, feliz fiesta de San Mateo.

