Puebla de Valles ha celebrado este sábado 17 de octubre de 2026 la octava edición de su Carrera Rupestre Solidaria, una cita de 10,6 kilómetros por senderos y caminos forestales de la Sierra Norte de Guadalajara que ha congregado a cerca de 300 participantes. La prueba, destinada a mejorar la calidad de vida de los niños con la enfermedad rara de Niemann-Pick a través del caso de Álvaro, un menor de 9 años vinculado a la localidad que completó el recorrido en una silla adaptada Joëlette, contó con la participación de la alcaldesa Elena Martín, directivos de la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Guadalajara y el comisionado regional para la Accesibilidad, José Luis Escudero. Durante la jornada, Escudero reivindicó la accesibilidad universal como un derecho inalienable para que las personas con movilidad reducida disfruten de los entornos naturales, además de ensalzar el papel del deporte como vector de turismo sostenible y herramienta contra la despoblación en los núcleos rurales de la provincia.

Las pruebas deportivas con fines benéficos en los municipios de la Sierra Norte de Guadalajara representan un elemento habitual en la dinamización comunitaria y en la visibilización de problemáticas sanitarias poco frecuentes. El seguimiento de estas convocatorias en la provincia refleja cómo el asociacionismo local y el atletismo popular se coordinan con frecuencia con los servicios sanitarios del área de Guadalajara para canalizar la solidaridad hacia familias afectadas por patologías minoritarias.
La consolidación de esta cita en Puebla de Valles sitúa al municipio alcarreño como referencia comarcal en la integración del ocio deportivo con la eliminación de barreras físicas en el medio natural. Al involucrar a la comunidad vecinal, a las administraciones públicas y al personal sanitario, el evento refuerza una trayectoria participativa que afianza la inclusión social en los pueblos serranos y pone en valor el patrimonio paisajístico de la comarca.

