El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca ha censurado que el presupuesto de Cuenca haya necesitado una primera modificación apenas un mes después de su aprobación definitiva. Su portavoz, Álvaro Barambio, atribuye esa corrección a la falta de previsiones realistas del equipo de Gobierno que encabeza el alcalde Darío Dolz.
Para el portavoz popular, la situación “viene a dar la razón al Grupo Popular cuando señalábamos que el papel lo aguanta todo y que elaborar un presupuesto no es solo cuadrar una tabla de Excel, sino realizar previsiones realistas”.
Barambio ha denunciado que la actuación del Gobierno local demuestra una “falta de estructura, organización y rigor presupuestario”. Sostiene que el único objetivo del equipo de Dolz era cumplir formalmente con la obligación de sacar adelante las cuentas públicas, “aunque fuera con siete meses de retraso y sin importarles realmente su contenido”.
La aprobación definitiva del presupuesto de Cuenca se produjo a finales de julio y, en menos de 30 días, las cuentas ya han precisado de la primera corrección. A juicio de los populares, eso resta credibilidad tanto al documento como a la gestión del alcalde.
Abstención para desbloquear Transhumancia y las instalaciones deportivas
Desde el Grupo Popular destacan que su postura en la votación ha sido determinante para evitar el bloqueo de proyectos que consideran clave para la ciudad. “Gracias a la abstención responsable del Grupo Popular se van a poder llevar a cabo actuaciones necesarias en la calle Transhumancia o en diversas instalaciones deportivas”, ha explicado Barambio.
El portavoz cuestiona, sin embargo, el calendario elegido por el equipo de Gobierno: “Estas intervenciones se conocían perfectamente antes de aprobar el presupuesto y, curiosamente, no se incluyeron en ese momento para introducirse ahora. Nos preguntamos si estamos ante una falta de previsión o ante una pirueta presupuestaria”.
El también vicesecretario de formación del PP de Castilla-La Mancha ha advertido de que la modificación ha obligado a suplementar créditos en varias partidas de gastos ordinarios para saldar facturas anteriores, lo que a su juicio evidencia que “lo presupuestado y la realidad del municipio apenas coinciden”. Barambio cerró su intervención preguntándose “cuántas modificaciones presupuestarias más habrá que realizar a lo largo del ejercicio a un presupuesto que nació tarde y mal”.
Un presupuesto de Cuenca que ya seguíamos desde su tramitación
La discusión no arranca hoy. El PP ya había reclamado tumbar las cuentas municipales por carecer del aval de Hacienda, y Barambio venía repitiendo que los presupuestos llegaban tarde y sin proyecto de ciudad. La modificación de crédito de este agosto encaja en esa misma línea argumental y añade un matiz relevante sobre cómo se está gestionando el presupuesto de Cuenca: el Grupo Popular pasa de la oposición frontal a la abstención cuando lo que está en juego son obras concretas de barrio, como ya ocurrió con el desbloqueo de actuaciones en Mohorte y en la red de agua.
