La Comisión Provincial de Sanidad del Partido Popular de Cuenca ha revelado hoy como durante toda esta semana el gerente del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, Ángel Pérez Sola, ha implantado de nuevo la ‘cama centro’, llegando a alcanzar en la séptima planta un total de diez habitaciones con tres camas cada una.

Desde el Partido Popular han informado como los ingresos comenzaron el lunes pasado y el martes eran ya diez las ‘camas centro’ existentes en la séptima planta, “un hecho especialmente grave  si tenemos en cuenta que en la actualidad la ocupación de camas en el Virgen  de la Luz es del 81 por ciento”.Hospital Virgen de la Luz de Cuenca

Según han recordado desde las filas populares, esta “mala práctica” fue planificada por el Equipo Directivo socialista en enero de 2016, como ya denunció la Comisión de Sanidad del Partido Popular.

A juicio de los populares, “nueve meses han sido suficientes para que García-Page haga retroceder una década la humanización de la asistencia sanitaria de nuestra provincia con la implantación de terceras camas en nuestro Hospital”.

A este deterioro de la humanización de la asistencia, la Comisión de Sanidad ha denunciado también la supresión de habitaciones individuales para enfermos oncológicos y para mujeres embarazadas a término, que en la actualidad se ven obligadas a compartir habitación con otros enfermos privando a nuestros pacientes de conquistas sociales sanitarias fundamentales para nuestra sanidad pública.

Mientras esto ocurre, apuntan desde el PP,  “Page y su Equipo Directivo han organizado un programa formativo para promover una atención humanizada dentro de lo que han llamado Plan Dignifica y que no deja de ser un camelo para desviar la atención frente al deterioro de la asistencia que han provocado”.

“Tras nueve meses de Gobierno Page-Podemos ya podemos apreciar el resultado: nuestro Hospital se encuentra inmerso en un absoluto caos, con una pésima gestión, listas de espera insoportables,  improvisaciones en la implantación de promesas electorales, incremento del gasto, pérdida de calidad y deshumanización de la asistencia sanitaria”, concluían desde el PP.