La Diputación Provincial de Cuenca ha presentado este martes una nueva edición del Circuito de Bolos Diputación “Serranía de Cuenca”, que arrancará el próximo 20 de junio en Portilla y se prolongará durante todo el verano con diez pruebas en otros tantos municipios de la Serranía conquense hasta la final prevista en Beamud el 5 de septiembre.
La presentación se ha celebrado en las pistas de bolos del entorno del Recreo Peral, en la capital conquense, con la participación del diputado de Deportes, Abel Fresneda; el jefe del Servicio de Deportes, Juan Ignacio Lillo; y organizadores y participantes de esta competición, que alcanza ya su decimoctava edición.
Fresneda ha subrayado que se trata de uno de los circuitos “más especiales” del calendario provincial porque contribuye a mantener vivas las tradiciones de los pueblos de la Serranía. Según ha explicado la institución provincial, el objetivo principal de esta cita es conservar y difundir una modalidad deportiva autóctona profundamente arraigada en la cultura popular de la zona, con la colaboración de diez municipios y entidades locales encargados de organizar cada jornada.

El circuito se desarrollará a través del sistema tradicional de pruebas locales. Cada municipio ejercerá de anfitrión en una de las jornadas del calendario y los equipos, formados por entre 12 y 15 jugadores, podrán contar con hombres y mujeres mayores de 14 años. En cada jornada, los capitanes elegirán a los cuatro titulares que representarán a su localidad en la competición.
Uno de los participantes y miembro del equipo de Uña, César Gómez, ha destacado que cada vez se anima más gente a participar, aunque ha insistido en la necesidad de seguir atrayendo a jóvenes y mujeres a un deporte que ha definido como una marca de identidad de Cuenca.
Tras la cita inaugural de Portilla, el circuito continuará por Valdemoro Sierra, Cañada del Hoyo, Buenache de la Sierra, Tragacete, La Cierva, Cuenca, Uña y Zarzuela, antes de cerrar en Beamud con la jornada final y la entrega de trofeos a los tres equipos mejor clasificados.
Uno de los rasgos más singulares de esta competición es que cada municipio conserva sus propias modalidades. Aunque las pruebas comparten una base común, cada localidad mantiene sus normas tradicionales, el tipo de bolos y las particularidades del lanzamiento heredadas de generaciones anteriores. Esa diversidad convierte el circuito en una cita deportiva y etnográfica a la vez, con un fuerte valor patrimonial para la Serranía.
A ello se suma el componente social. Como es habitual, al término de cada jornada los equipos compartirán un espacio de convivencia para intercambiar experiencias y reforzar la relación entre municipios, un aspecto que la Diputación sitúa también entre los valores de este circuito.
La institución provincial enmarca esta competición dentro de su programación deportiva para 2026. El Circuito de Bolos Serranos es el décimo de los once circuitos previstos este año y forma parte de un calendario global de 123 eventos deportivos repartidos por la provincia con el objetivo de fomentar hábitos de vida saludables y extender la práctica deportiva por todo el territorio.
La propia dimensión alcanzada por el circuito ayuda a medir su evolución. Esta decimoctava edición confirma la continuidad de una competición que no solo sigue en pie, sino que mantiene su implantación en la Serranía de Cuenca, su carácter itinerante y su papel como herramienta para preservar una tradición local que todavía hoy moviliza a pueblos, equipos y aficionados durante todo el verano.

