El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado este martes 30 de junio de 2026 el trámite para modificar la declaración del Conjunto Histórico de la Villa de Pastrana (Guadalajara), vigente desde 1966. La medida busca adaptar la normativa a la realidad actual del municipio, al tiempo que inicia los expedientes para proteger el convento de los Carmelitas Descalzos de San Pedro y su colección de Ciencias Naturales bajo las categorías de Monumento y Conjunto.
La actualización del casco histórico redefine el perímetro de protección para abarcar el paisaje circundante, las vistas del trazado urbano y las huertas tradicionales. El delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Francisco-Montes, señala que la intervención aporta seguridad jurídica al planeamiento y consolida a la localidad como un referente en el que convergen la historia y el urbanismo.

En paralelo, el expediente del convento de San Pedro protege un edificio con casi quinientos años de historia, fundado por Santa Teresa de Jesús por encargo directo del príncipe de Éboli, Ruy Gómez de Silva. La arquitectura del recinto, trazada por fray Juan de Jesús María y fray Alberto de la Madre de Dios, documenta la transición hacia el barroco en España y custodia actualmente las piezas del Museo Teresiano.
El tercer trámite autonómico asegura el futuro de la colección de Ciencias Naturales que la Orden Franciscana de San Gregorio Magno instaló en el edificio tras la desamortización de 1836. El catálogo reúne fauna exótica procedente de Filipinas, con especial presencia de aves de ecosistemas tropicales, mamíferos, reptiles y un muestrario de moluscos que los técnicos consideran uno de los más exhaustivos del país por su grado de conservación.
Este triple blindaje institucional actualiza la situación de un municipio que orienta gran parte de su actividad a la gestión de su legado. Tal y como ha venido analizando Liberal de Castilla en su cobertura sobre la red patrimonial alcarreña y el turismo local, Pastrana requería solucionar el desfase de una delimitación sexagenaria que dejaba lagunas sobre su fisonomía exterior. Los nuevos expedientes cierran esa brecha legal, garantizando que cualquier futura intervención respete tanto la arquitectura ducal como el medioambiente que la rodea.

