El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha trasladado esta mañana un mensaje de cauto optimismo tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) sobre el incendio forestal de La Mierla, en la provincia de Guadalajara. Según ha detallado, el dispositivo de extinción «empieza a ver la luz más allá del humo» al considerar que la seguridad en el 90% de los más de 40 núcleos de población afectados está garantizada.

Un despliegue inédito en la región
Este incendio, calificado por el presidente como el «más complejo de los que se han operado en los últimos años en España», ha obligado al mayor despliegue de medios aéreos y terrestres de la historia de Castilla-La Mancha, superando incluso la actividad de algunos aeropuertos medianos con hasta 29 aeronaves volando al mismo tiempo en el día de ayer. A lo largo de la noche, más de 600 operarios han estado trabajando sobre el terreno, logrando frenar el avance de las llamas hacia Soria y cumpliendo con gran parte de los objetivos marcados.
Transición hacia una estrategia ofensiva
García-Page ha explicado que el operativo ha mantenido durante días una estrategia «defensiva, verdaderamente titánica» para proteger las vidas humanas y evitar que se quemaran viviendas o comercios locales. Con la situación perimetral más controlada, la dirección de extinción ha iniciado hoy una fase ofensiva de ataque en distintos flancos para mantener el fuego dentro del perímetro actual, estimado en unas 29.000 hectáreas, y proteger zonas de «alto valor ecológico» dentro de la Sierra Norte.
Regreso de los vecinos y apoyo al sector ganadero
Una vez garantizada la protección de los pueblos, la Junta evaluará a lo largo del día la posibilidad de permitir el regreso paulatino de los evacuados a las zonas más frías y seguras. Paralelamente, se han habilitado ya nueve corredores para facilitar el acceso de los ganaderos y asegurar el abastecimiento de los animales, en un esfuerzo por proteger la actividad económica local en los municipios desalojados.
Hemeroteca: Una evolución meteórica que devasta la Sierra Norte
El incendio de La Mierla se originó el pasado jueves y, en apenas unos días, ha triplicado con creces las cifras de emergencias históricas en la provincia. Mientras que en septiembre de 2025 el fuego del Pico del Lobo calcinó 690 hectáreas, este último siniestro empezó superando las 2.050 hectáreas en su primer día para alcanzar rápidamente las 26.000 estimadas el pasado domingo. Este crecimiento explosivo, impulsado por condiciones extremas, ha forzado al mayor despliegue autonómico para blindar decenas de pequeños municipios que se vieron rodeados por las llamas, conectando el actual esfuerzo por apagar el perímetro con los intensos trabajos de evacuación y defensa que han marcado la región durante todo el fin de semana.

